La reflexión de Julio Cortázar, escritor argentino, sobre el valor: «Hay una sola manera de matar los monstruos, aceptarlos»
Aceptar los miedos y reconocer los propios errores no siempre resulta fácil. La frase atribuida a Julio Cortázar, «Hay una sola manera de matar los monstruos, aceptarlos», refleja la importancia de afrontar aquello que nos preocupa y dejar de ocultar los problemas que nos cuesta reconocer.
Cortázar fue uno de los escritores argentinos más influyentes del siglo XX y una figura fundamental del llamado boom latinoamericano. Su obra exploró los límites de la realidad, la identidad y la percepción, con relatos y novelas que cuestionaron las convenciones narrativas y abrieron nuevas posibilidades expresivas.
¿Qué significa la frase del escritor argentino sobre aceptar los monstruos?
La reflexión propone una paradoja: para vencer aquello que nos aterra, primero debemos reconocer su existencia. Los monstruos pueden interpretarse como una metáfora de los miedos, las inseguridades, los errores o los conflictos internos que una persona intenta ocultar o evitar.
Desde esta perspectiva, aceptar no equivale a resignarse ni a justificar cualquier comportamiento. Significa identificar el problema y dejar de gastar energía en fingir que no existe. El reconocimiento permite comprender mejor qué ocurre y decidir cómo actuar ante ello.
La frase también plantea una cuestión relacionada con el valor personal. Afrontar una dificultad exige admitir la vulnerabilidad, una tarea que no siempre resulta sencilla. Sin embargo, negar una preocupación no la elimina necesariamente; en ocasiones, solo retrasa la posibilidad de encontrar una respuesta.
Julio Cortázar, una trayectoria literaria marcada por la imaginación
Cortázar nació en Bruselas en 1914, en una familia argentina, y regresó con sus padres a Buenos Aires durante su infancia. Más adelante se trasladó a París, ciudad en la que residió durante buena parte de su vida y donde trabajó como traductor.
Su novela Rayuela, publicada en 1963, consolidó su reconocimiento internacional. La obra rompió con la estructura narrativa tradicional y permitió al lector explorar distintos recorridos de lectura. También destacan sus relatos breves, reunidos en títulos como Bestiario y Final del juego, donde lo cotidiano convive con situaciones insólitas.
Otras frases célebres de Julio Cortázar
La frase atribuida a Julio Cortázar habla de algo tan cotidiano como enfrentarse a los propios miedos. A veces resulta más fácil ignorar lo que nos preocupa que reconocerlo y buscar una solución. No obstante, mirar de frente los problemas es el primer paso para entenderlos y decidir qué hacer con ellos.
Cortázar dejó otras frases conocidas que reflejan su forma de entender la vida, el amor y las relaciones humanas. «Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo» es una de ellas. Sus palabras reflejan que, incluso después de un fracaso, siempre existe la posibilidad de empezar otra vez.
Por otra parte, el argentino escribió que «Las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma». Esta reflexión pone el foco en la dificultad de expresar ciertos sentimientos.
Otra de sus frases populares es «Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos», que aparece en Rayuela, su novela más popular.