¿Por qué en español a veces la letra ‘x’ se pronuncia como ‘j’? La RAE confirma que el lío viene de la Edad Media y el descubrimiento de América
Normalmente las dudas más comunes en español tienen que ver con la letra h o con las normas de acentuación. Sin embargo, hay palabras que nos llaman la atención por la pronunciación. Por ejemplo, la Real Academia Española (RAE) ha aclarado por qué la x no siempre suena como en examen, sino como una j.
Por ejemplo, es lo que ocurre con México, Oaxaca o Texas. La RAE, tanto en la Ortografía de la lengua española como en el Diccionario panhispánico de dudas (DPD), ha explicado por qué.
Este valor especial proviene de la historia del español y de su contacto con las lenguas locales durante el descubrimiento de América. Es decir, nació de la pronunciación medieval de la x y de la forma en que los españoles transcribieron los sonidos indígenas.
La RAE explica por qué la ‘x’ puede sonar como una ‘j’ en español
Hay palabras que no pronunciamos bien en español y uno de los sonidos más complejos con el que nos podemos topar es el de la x.
Esta consonante tiene como valor principal la secuencia /ks/, como ocurre en examen. También puede sonar como /s/ en determinados contextos, por ejemplo al principio de palabra en casos como xilófono o xenofobia.
Sin embargo, hay excepciones muy conocidas donde suena como una j. En ciertos topónimos y antropónimos de grafía arcaizante, la x conserva un valor antiguo. Es lo que ocurre en México, Oaxaca, Texas, Ximena, Ximénez o Mexía.
El DPD ha insistido en que en estos casos la pronunciación correcta en esas voces es con sonido de j, no con el sonido /ks/ que muchos aplicarían por analogía con palabras como éxito o examen.
El origen medieval y en el descubrimiento de América de la ‘x’ pronunciada como ‘j’
En la Edad Media la x podía representar un sonido parecido a la sh inglesa o a la ch francesa. La RAE pone como ejemplos antiguas formas como dixo o traxo, que hoy escribimos dijo y trajo.
Ese sonido medieval evolucionó a partir del siglo XVI hasta convertirse en el fonema que hoy asociamos con la j. Durante un tiempo, la x pudo servir para representar ese sonido junto a la j y la g ante e, i.
Para ordenar el sistema, la ortografía académica de 1815 limitó la x a su valor heredado del latín, el de /ks/. A partir de ahí, muchas palabras que antes se escribían con x pasaron a escribirse con j.
De ese cambio salen casos como exemplo, que pasó a ejemplo; embaxador, que pasó a embajador; o Xerez, que pasó a Jerez. Aun así, algunos nombres conservaron la grafía antigua.
Cómo el descubrimiento de América modificó el sonido de la ‘x’, según la RAE
La llegada de los españoles a América añadió otra capa al asunto. A finales del siglo XV y principios del XVI, al transcribir voces de lenguas como el náhuatl o el maya, se usó la x para representar sonidos parecidos al que entonces existía en español.
Con el tiempo, algunos de esos sonidos también evolucionaron hacia la pronunciación de j. Por eso topónimos como México u Oaxaca mantuvieron la x antigua, pero se pronuncian con sonido de jota.
El caso práctico de ‘México’: cómo pronunciarlo en español, según la RAE
El mejor ejemplo de esta pronunciación influida por el descubrimiento de América es México, que debemos pronunciar exactamente igual que si escribiéramos Méjico.
El Diccionario panhispánico de dudas (DPD) de la RAE establece que la grafía recomendada para este topónimo es México. También aclara que su pronunciación correcta es [méjiko], no [méksiko].
Es decir, la x de México no debe llevar a nadie a pronunciar la palabra como si sonara Méksico. En español actual, ese sonido corresponde al de la j.