Una pareja busca voluntarios para vivir gratis en una aldea de León de 20 habitantes a cambio de atender a los peregrinos del Camino de Santiago

El voluntariado rural se ha convertido en una de las fórmulas favoritas para viajar con poco presupuesto, conocer otra cultura o simplemente cambiar de aires durante una temporada. Ahora, una nueva oferta permite vivir gratis en una aldea de León, en pleno valle del Valcarce y sobre el trazado del Camino Francés, uno de los itinerarios con más tránsito de peregrinos de toda Europa.
Lo primero a mencionar es que el intercambio tiene sus particularidades. No se trata de unas vacaciones al uso, sino de integrarse en la vida diaria de una pequeña localidad leonesa y en un proyecto muy ligado a la ruta jacobea. Por eso, antes de precipitarse, conviene conocer qué tareas se piden, cómo es el alojamiento, qué requisitos hay que cumplir y qué ofrece el entorno.
Así es la oferta para vivir gratis en una aldea de León junto al Camino de Santiago
El flamante voluntariado está publicado en Workaway, una plataforma que conecta a viajeros con anfitriones dispuestos a ofrecer alojamiento a cambio de ayuda.
La firman Miriam y Danilo, una pareja que regenta un albergue vegetariano para peregrinos en Las Herrerías de Valcarce, en el municipio de Vega de Valcarce. Según explican, el pueblo tiene unos 20 habitantes, aunque en verano se llena de caminantes y turistas.
¿Cuál es su objetivo? Pues sacar adelante dos proyectos: un huerto ecológico y una casa abierta a los peregrinos que funcione por donativo.
Además del albergue, cuentan con un jardín de flores y una pequeña biblioteca donde se puede leer o practicar yoga. Para mantenerlo todo en marcha, buscan voluntarios que les echen una mano en estas tareas:
- Limpieza y atención del albergue, incluido el registro de los peregrinos.
- Preparación y servicio de las cenas.
- Mantenimiento del huerto y el jardín.
- Pintura de carteles e información a los caminantes.
- Actualización de las redes sociales del proyecto.
Desde luego, el anuncio no fija un número concreto de horas semanales. A cambio, los anfitriones insisten en que buscan personas muy flexibles y sociables, ya que suelen recibir visitas de amigos y familiares, y que valoren la conversación y el trato con gente de todo el mundo.
También advierten de que el proyecto se basa en la humildad y en el intercambio cultural, no en un trabajo convencional.
Alojamiento, comida y extras: ¿Qué ofrece esta pareja de León a cambio?
Los voluntarios duermen en una habitación mixta con dos literas, que suelen compartir entre dos y tres personas. Se trata de una antigua casa de piedra en el fondo del valle, de modo que el ambiente es fresco incluso en verano y la calefacción solo se enciende en invierno.

Por eso piden llevar saco de dormir, ropa de abrigo, sábanas, toallas y botas, y avisan de que el baño está fuera del dormitorio.
A su vez, la pareja ofrece tres comidas vegetarianas al día, sencillas y preparadas por los propios voluntarios, que también friegan.
Quien prefiera cobrar por las horas en el albergue puede pedir una paga según el salario mínimo, pero entonces debe costearse la comida. En casa hay dos gatos y gallinas, Internet es limitado (hay wifi en los bares) y existe la opción de aparcar una autocaravana frente al albergue.
Los requisitos para vivir gratis en esta aldea leonesa y cómo inscribirse
Los requisitos son claros: una estancia mínima de un mes, tener al menos 23 años y saber cocinar. La casa acoge a un máximo de dos voluntarios a la vez y los anfitriones hablan español, inglés, alemán, francés e italiano.

Su perfil acumula 18 valoraciones de otros viajeros y la distinción de anfitrión mejor valorado, con comentarios que destacan el ambiente familiar y las excursiones a pueblos cercanos.
Dicho todo esto, las personas interesadas pueden presentar su solicitud a través del anuncio publicado en Workaway. Para contactar con los anfitriones es necesario registrarse en la plataforma, que funciona con una cuota anual.
Y claramente, conviene tener en cuenta que el pueblo está bastante aislado: Ponferrada, la ciudad más cercana, queda a unos 40 kilómetros y apenas hay autobuses que la conecten con la aldea.
Cómo es Las Herrerías de Valcarce y qué ver en los alrededores
El pueblo debe su nombre a las cuatro herrerías donde se trabajaba el hierro de la zona. El peregrino italiano Domenico Laffi ya describió esa actividad en el siglo XVII, y la fundición funcionó hasta principios del XX.
Hoy se conserva una herrería con un molino que aún funciona, la iglesia barroca de San Julián, dos puentes antiguos y el barrio de Hospital, que recuerda un hospital de peregrinos ingleses documentado en 1178.
Las Herrerías marca, además, el inicio de una de las subidas más temidas del Camino Francés. Desde aquí hasta O Cebreiro, ya en Galicia, la ruta gana 610 metros de desnivel en apenas 7,5 kilómetros.
En la cima espera una aldea de montaña con pallozas (viviendas tradicionales de piedra y techo de paja) y el santuario de Santa María la Real, uno de los templos más antiguos de toda la ruta.
Y en dirección contraria, a unos tres kilómetros, Vega de Valcarce conserva las ruinas del castillo de Sarracín, y a unos 20 kilómetros se encuentra Villafranca del Bierzo, con su iglesia de Santiago y la Puerta del Perdón, donde los peregrinos enfermos podían obtener las mismas indulgencias que en Compostela.
Por último y a modo de aclaración, desde la puerta del albergue de Miriam y Danilo a la plaza del Obradoiro le quedan 163 kilómetros.