Nace un bebé okapi en el zoo de Londres: ¿cómo es este animal tan peculiar?
La apariencia es de una mezcla de jirafa con cebra
Ni blancas ni naranjas: el experimento lumínico de Reino Unido que es un modelo a seguir por España
Los arquitectos instan a que hagamos el truco del papel de aluminio: adiós a las humedades en un día
El aviso de un carnicero experto sobre la carne picada que no te va a gustar: "Lo tengo que contar"
Esta semana ha tenido un hecho insólito en el zoo de Londres: ha nacido un bebé okapi, al que han bautizado con el nombre de Ede. Los okapis son los mamíferos más antiguos del planeta Tierra y son una especie en peligro de extinción. Actualmente apenas quedan 25.000 ejemplares en estado salvaje en todo el mundo.
Gemma Metcalf, cuidadora de Oni (madre de Ede) en el zoo, explica que tuvo un embarazo de 16 meses, lo habitual en esta especie animal. El zoo de Londres ha permanecido cerrado por la pandemia del Covid-19, así que el cuidado de la madre okapi ha sido un poco más complicado, pero aún así han procurado darle los mejores cuidados, sobre todo en el último trimestre.
¿Cómo son los okapis?
Según diferentes investigaciones, los okapis son los mamíferos más antiguos del planeta Tierra. Son originarios de los bosques de la República Democrática del Congo, y el por qué es una especie en peligro de extinción se explica por dos razones: perdida de su hábitat por la deforestación y caza furtiva.
Habitan en el interior de los bosques, y siempre utilizan lugares específicos para descansar, beber y defecar. Para desplazarse entre los diferentes puntos, siempre siguen las mismas rutas, lo que facilita su captura.
Guardan cierto parecido con las primeras jirafas que aparecieron en el planeta Tierra, en la época del Mioceno, hace ahora 23 millones de años. La apariencia de los okapis es de una mezcla de jirafa y cebra. Son como una jirafa pequeña, de patas y cuello muy cortos, aunque el manto de pelo rojizo es diferente. En las patas y glúteos son blancos con rayas negras, como las cebras.
Una de las características que más llaman la atención de estos animales es su lengua, de color azul y de gran longitud. Cumple un amplio abanico de funciones, como alcanzar los alimentos de las ramas y limpiarse las orejas, entre otras muchas.
Los okapis son solitarios, aunque de manera ocasional viven en pareja o en pequeños grupos. Las hembras paren una sola cría entre los meses de agosto y octubre, como el bebé okapi del zoo de Londres. Su esperanza de vida es de 30 años.
Sus sentidos más desarrollados son el olfato y el oído. Lo más curioso de todo es que las crías tienen un repertorio vocal muy variado para comunicarse con sus madres. Sin embargo, los adultos son completamente mudos. Sólo emiten sonidos en época de apareamiento, cuando los machos buscan a las hembras.
Son hervíboros, y sus principales fuentes de alimentación son plantas, frutos, hongos y helechos.
Los okapis son muy evasivos y huidizos, de manera que en la gran mayoría de casos los trabajos de investigación que se realizan sobre ellos se limitan a recoger muestras de excrementos.
Lo último en Curiosidades
-
El aviso de un carnicero experto sobre la carne picada que no te va a gustar: «Lo tengo que contar»
-
Ni blancas ni naranjas: el experimento lumínico de Reino Unido que es un modelo a seguir por España
-
Los arquitectos instan a que hagamos el truco del papel de aluminio: adiós a las humedades en un día
-
Ni agua ni jabón: el sencillo truco para quitar el mal olor a ajo en cuestión de segundos
-
Ni cactus ni ficus: la mejor planta para la cocina que casi nadie utiliza en España, según el Feng Shui
Últimas noticias
-
El Ibex 35 cae un 2,72% arrastrado por la subida del petróleo pese al buen comportamiento de Wall street
-
Condenado un mosso d’esquadra a 13 meses de cárcel por robar el iPhone y los AirPods de un muerto
-
Vox sumará en las Cortes la presidencia de la comisión de las VPP de Alicante a la de la DANA
-
Éstas son las actividades que están a punto de agotarse para esta Semana Santa
-
Avance del capítulo de ‘La Promesa’ de hoy: Jacobo amenaza a Leocadia