Frases para la Historia

Morgan Freeman sobre el perdón: «No es para la otra persona, es para ti, para poder liberarte de esa carga y seguir adelante»

Morgan Freeman. Imagen de EuropaPress.
Morgan Freeman. Imagen de EuropaPress.
Aitana Pascual
  • Aitana Pascual
  • Aitana Pascual Cuesta (2001) es estudiante de Periodismo en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid desde el 2023. Escogió esta profesión por su gran vocación con la comunicación y la escritura. Hoy en día, tiene mucho interés por la historia, deportes y actualidad. Su principal objetivo es seguir formándose y aprender a contar los sucesos de forma clara y rigurosa.

Hay heridas que no desaparecen simplemente porque pase el tiempo. Una traición, una decepción o una injusticia pueden permanecer durante años en la memoria y continuar despertando rabia cada vez que vuelven a aparecer. Morgan Freeman resumió el sentido del perdón con una reflexión contundente: “El perdón no es para la otra persona. Es para ti, para poder liberarte de esa carga y seguir adelante”. Una idea que, más allá de la frase, conecta con una cuestión que la psicología lleva años estudiando, que es qué ocurre cuando una persona consigue dejar atrás el resentimiento.

Perdonar no significa olvidar

Para Morgan Freeman, el primer error consiste en pensar que perdonar equivale a hacer como si nada hubiera sucedido. La psicología diferencia entre recordar una experiencia dolorosa y continuar atrapado emocionalmente en ella. Estudios explican que el perdón implica aceptar lo ocurrido y tomar la decisión de dejar atrás el resentimiento y la ira, pero no significa olvidar, justificar el daño ni obligarse a recuperar una relación.

Esta diferencia resulta especialmente importante cuando la persona que causó el daño no reconoce lo que hizo o incluso continúa comportándose de la misma manera. Perdonar no implica darle nuevamente acceso a nuestra vida. De hecho, los expertos señalan que puede existir perdón sin reconciliación, especialmente cuando mantener el contacto no es seguro o saludable. Liberarse de una herida y volver a confiar en quien la provocó son procesos completamente diferentes.

Recuperar el control

Por eso, la frase de Morgan Freeman puede entenderse como una invitación a cambiar el centro de atención. Cuando alguien nos hace daño, es fácil que nuestra vida empiece a girar alrededor de lo ocurrido, como el qué hizo, por qué lo hizo, qué podríamos haber respondido o qué habría pasado si las cosas hubieran sido diferentes. El perdón permite desplazar progresivamente ese foco desde la persona que causó el daño hacia nosotros mismos y nuestro futuro.

Esto no significa que el proceso sea inmediato. Perdonar puede requerir tiempo y no todas las personas necesitan hacerlo de la misma manera. Diferentes estudios recomiendan reconocer las emociones provocadas por la experiencia, identificar aquello que necesita sanar y, cuando sea necesario, buscar apoyo de un profesional de la salud mental o de personas de confianza.

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