Arqueólogos recuperan bloques gigantescos pertenecientes a una de las siete maravillas del mundo antiguo bajo el mar Mediterráneo después de 1.600 años
Un equipo internacional ha sacado 22 grandes bloques pertenecientes a una de las siete maravillas del mundo antiguo del fondo del mar Mediterráneo
Una familia china desafía las leyes urbanísticas construyendo un edificio de 15 plantas para ellos mismos
La psicología descubre que las personas que mienten mucho casi siempre usan estas 10 frases en sus conversaciones
Los psicólogos lo confirman: llorar después de recibir una buena noticia no es solo sinónimo de alegría, sino un mecanismo de equilibrio emocional

Un equipo de arqueólogos internacionales se encontraba trabajando frente a las costas de Alejandría, en Egipto, cuando encontraron 22 enormes bloques de piedra pertenecientes al mítico Faro de Alejandría, una de las siete maravillas del mundo antiguo. El hallazgo es considerado uno de los más importantes de la arqueología reciente y permitirá ayudar a reconstruir digitalmente la gran estructura que permaneció sumergida durante más de 1.600 años.
Una maravilla perdida
El descubrimiento se produjo en el antiguo puerto de Alejandría, donde los investigadores localizaron y extrajeron grandes piezas arquitectónicas que formaban parte de la entrada monumental del faro. Algunos de estos bloques pesan entre 70 y 80 toneladas y habían permanecido bajo el agua desde que el monumento se derrumbó a causa de varios terremotos entre los siglos X y XIV.
Este proyecto forma parte de la iniciativa internacional PHAROS, liderada por la arqueóloga Isabelle Hairy, del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS) de Francia, en colaboración con el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto y la Fundación Dassault Systèmes. El objetivo, después de haber encontrado los bloques, es escanear las grandes piezas mediante la fotogrametría y crear la reconstrucción digital más precisa jamás realizada del faro.
El faro que iluminó el mundo antiguo
Construido en el siglo III a.C. durante el reinado de Ptolomeo II Filadelfo y diseñado por el arquitecto Sóstrato de Cnido, el Faro de Alejandría alcanzó más de 100 metros de altura y fue considerado durante siglos una de las obras de ingeniería más impresionantes de la humanidad. Su luz guiaba a los barcos que llegaban al puerto de Alejandría, uno de los centros comerciales y culturales más importantes del Mediterráneo.
El faro sobrevivió más de 1.600 años hasta que una serie de terremotos lo dañó gravemente y terminó por derrumbarlo. Años después, muchas de las piedras que lo conformaban fueron reutilizadas para construir la Ciudadela de Qaitbay, la fortaleza de Egipto que hoy ocupa parte del lugar donde se encontraba el faro.