Gabriel García Márquez, premio Nobel de Literatura, sobre el amor: «La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener»
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El amor tiene muchísimas caras y, lamentablemente, no todas son alegres o correspondidas. Hay momentos en los que el romanticismo se transforma en melancolía pura. Para esos días de bajón emocional, existe una frase del poeta Gabriel García Márquez, que se ha convertido en el refugio de los corazones rotos en internet: «La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener».
Una frase del poeta que se ha convertido ya en un estandarte de todas aquellas personas que sueñan con que su amor sea correspondido por la persona que tienen cerca, pero que no termina por florecer. Una situación que, hoy en día, sufren cada vez más personas, debido al distanciamiento emocional producido por las redes sociales.
Qué quiere decir el poeta con esta frase
A simple vista, la frase de García Márquez plantea una paradoja que puede resultar desoladora. Normalmente, extrañamos a las personas cuando hay kilómetros de distancia de por medio, cuando no podemos ni verlas ni tocarlas. Pero este pensamiento le da la vuelta a la tortilla y nos habla de una distancia mucho peor: la distancia emocional.
Lo que el autor quiere transmitir es la tremenda frustración de la proximidad física frente a la imposibilidad del vínculo. Puedes escuchar su risa a poca distancia de ti, puedes tocar su mano o puedes adoptar un tono cariñoso con ella, pero sabes perfectamente que su amor está lejos de tu alcance.
El dolor de querer y no poder
Si alguna vez has estado en la famosa friendzone, o si te has enamorado de alguien que ya tenía su vida hecha con otra persona, sabes perfectamente a qué sabe este dolor: es una mezcla de masoquismo y esperanza que se alimenta más y más a cada día que pasa.
El autor dice que «cuando extrañas a alguien que está lejos, el tiempo y la distancia terminan por curar la herida», acuñando el conocido dicho de «ojos que no ven, corazón que no siente». Sin embargo, cuando la persona está a tu lado, la herida se abre una y otra vez. Su presencia es un recordatorio constante de que nunca podrás cumplir ese deseo que tanto añoras.
Las redes sociales potencian la frase
Hoy en día, este sentimiento está más vivo que nunca en la era digital. Vivimos pegados a las pantallas, viendo las fotos que sube esa persona especial, sabiendo qué hace, con quién sale y qué música escucha. Estamos prácticamente a su lado, virtualmente hablando.
Al final, esta frase del poeta chileno nos invita a aceptar una dura lección: a veces, por salud mental, es mejor dar un paso atrás y poner distancia física cuando la distancia emocional ya nos está rompiendo por dentro y consumiendo nuestra positividad.