La fobia a las casas existe… Y es más común de lo que te imaginas
Soy panadero, y esta es la frase que ya no soporto oír de los clientes que compran un cruasán en 2026
Extintas hace más de 150 años, 158 tortugas gigantes están regresando y estas son las consecuencias
Adiós a la funda del móvil: su sustituto ha llegado y es más práctico, elegante y cómodo
¿Quién no ha sentido cómo se le eriza el vello al pasar por una calle plagada de casas siniestras? Tú, que nunca has sido capaz de visitar edificios u hospitales abandonados, puede que padezcas una fobia y no sea producto de tu aprehensión. El término correcto es domatofobia, y quienes lo sufren son incapaces de quedarse a solas entre cuatro paredes. A veces, ni siquiera pueden entrar.
Un clásico del cine de terror
Toda nuestra psicología tiene razones a las que atenerse. En ocasiones es inevitable remontarse a películas como Expediente Warren o El grito (y ese aterrador armario) para saber lo que se debe de sentir en estos casos. Eso sí, hay que reconocer que estas películas, si bien no ayudan a “hacerse el valiente”, no son causantes directas de esta afección.
Su origen se divide en dos etapas, que no tienen por qué coincidir de forma exacta en tiempo. En la primera reina la ansiedad en nosotros (por cualquier motivo). Después, asociamos ese malestar a una casa en concreto y empezamos a evitarla. Con el tiempo, puede llegar a extenderse este miedo a todas las casas y convertirse así en domatofobia.
Las casas pueden provocar múltiples miedos
Parece mentira que una puerta pueda provocar tantos desequilibrios. Y aquí hay que señalar algunos de ellos, evitando dar lugar a confusiones. Por un lado se encuentra la conocida claustrofobia, el temor a quedarse encerrado en un espacio. También existe la oicofobia, que es un temor irracional a todo lo relacionado con el hogar. Si odias llegar a casa puede que padezcas nostofobia. Y, por el contrario, si lo que te aterra es salir a la calle y encontrarte rodeado de gente, puede que tu trastorno sea agorafobia.
Normalmente todos estos pánicos no aparecen de forma aislada, sino que llegan de la mano de la ansiedad u otras fobias. Rara vez se asocian con un episodio traumático y puntual, ya que hablamos de costumbres que empiezan a virar hacia ese punto de pérdida de control. Aunque pueda parecer paradójico, millones de personas padecen alguno de estos miedos. La próxima vez que te sientas desprotegido, taquicárdico y desconsolado se valiente para contar lo que te ocurre.
Lo último en Curiosidades
-
Extintas hace más de 150 años, 158 tortugas gigantes están regresando y estas son las consecuencias
-
Soy panadero, y esta es la frase que ya no soporto oír de los clientes que compran un cruasán en 2026
-
Rosas de Sant Jordi: cuántas rosas se regalan y dónde comprar rosas baratas por el Día del Libro
-
Adiós a la funda del móvil: su sustituto ha llegado y es más práctico, elegante y cómodo
-
Begoña Alonso, la ‘reina de los arroces’: «Para que el arroz quede más sabroso, añade estos dos ingredientes»
Últimas noticias
-
Herido grave un sevillano tras estallar el cuadro eléctrico donde escondía sus llaves antes de la Feria
-
Un instituto lleva a Oltra, procesada por los abusos de su ex a una menor, a un acto de ética con alumnos
-
Seixas impone su ley en el Muro de Huy y se lleva la Flecha Valona
-
El colapso de la justicia balear: la lista de espera judicial en las Islas dobla a la de la sanidad pública
-
Avance de ‘Valle Salvaje’ de hoy, 22 de abril: don Hernando pide a José Luis que se tranquilice