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Clara Sanz, experta en plantas: «El truco para que no se mueran las hortensias es regarlas mucho sin encharcarlas»

  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

Las hortensias son valoradas por su floración abundante y por su capacidad para adaptarse a distintos espacios, desde jardines amplios hasta macetas en balcones. Sin embargo, su popularidad contrasta con la frecuencia con la que se deterioran por errores comunes en el riego o la ubicación. Dicho esto, entender sus necesidades reales podría evitar esos problemas recurrentes.

En el ámbito de la divulgación sobre plantas, la florista rural española Clara Sanz ha compartido en redes sociales distintas recomendaciones basadas en la observación diaria del cultivo. Allí, explica cómo pequeños ajustes en el cuidado de las hortensias influyen de forma directa en su resistencia y duración.

¿Cuál es el truco de Clara Sanz para que las hortensias no se te mueran?

El cuidado de las hortensias parte de una premisa básica: necesitan humedad constante, pero no toleran el exceso de agua estancada. Este equilibrio resulta esencial para evitar la aparición de hongos o el debilitamiento de las raíces.

Según explica Clara Sanz, creadora del proyecto divulgativo La Moderna Rural Shop, «el truco para que no se te mueran las hortensias es regarlas mucho, pero sin encharcarlas».

Además del riego, la ubicación condiciona su evolución. Las hortensias responden mejor a espacios de media sombra, donde reciben sol suave por la mañana y quedan protegidas del calor intenso del mediodía. Esta combinación reduce el estrés hídrico y evita quemaduras en hojas y flores.

El uso de macetas grandes con buen drenaje es otra de las recomendaciones habituales cuando el suelo es calcáreo. En estos casos, controlar el sustrato facilita mantener las condiciones adecuadas de humedad y acidez que las hortensias requieren.

La importancia del riego en las hortensias

El riego es uno de los factores más determinantes en la salud de las hortensias. Estas plantas demandan agua de forma regular, especialmente en los meses de calor, pero siempre con un drenaje eficaz.

El suelo debe permanecer húmedo, no empapado. En este mismo sentido, algunos aspectos clave del riego en hortensias son los siguientes:

En zonas con suelos calcáreos, Clara Sanz recomienda pulverizar ligeramente en momentos puntuales para mantener la humedad ambiental, siempre sin saturar el sustrato.

Suelo, sustrato y nutrición de estas plantas

Las hortensias prefieren suelos ricos en materia orgánica y bien aireados. Un sustrato específico que mantenga la humedad sin compactarse ayuda a estabilizar el crecimiento. El uso de corteza de pino o compost contribuye a conservar la acidez y mejorar la estructura del suelo.

El pH influye directamente en el color de las flores. En suelos ácidos, las hortensias tienden a tonos azulados, mientras que en suelos más alcalinos predominan los rosados. Ajustar este factor requiere constancia y productos adecuados, evitando soluciones agresivas.

En cuanto al abonado, se recomienda utilizar fertilizantes específicos para hortensias durante la primavera, controlando el aporte de nitrógeno para no priorizar el crecimiento de hojas frente a la floración.

Mantenimiento, poda y prevención de problemas

Cabe remarcar que el mantenimiento regular permite prolongar la vida de las hortensias. Retirar las flores marchitas ayuda a redirigir la energía de la planta hacia nuevos brotes. La poda de formación se realiza a comienzos de la primavera, eliminando tallos leñosos y ordenando la estructura.

Por último, la vigilancia frente a plagas y enfermedades resulta especialmente importante en ambientes húmedos. Pulgones, babosas y hongos aparecen con mayor facilidad cuando el drenaje es deficiente. Mantener una correcta ventilación y evitar el exceso de agua son medidas preventivas básicas.