El director del Ballet de la Ópera de Viena lleva al Real su nuevo «Corsario»
El Ballet de la Ópera de Viena presenta el miércoles en el Teatro Real «El Corsario» con la coreografía de su director, Manuel Legris, quien explica a Efe que su propuesta no es una reconstrucción, sino una «nueva presentación de un ballet clásico desde el respeto a la tradición del vocabulario clásico».
Esta nueva coreografía, que le ha permitido a Legris (París, 1964) trabajar con sus bailarines como coreógrafo, se presentará hasta el 14 de enero en el Real de la mano de esta prestigiosa compañía austríaca (Wiener Staatsballett), tras una «gran acogida en Viena por parte de los críticos».
«El Corsario» («Le Corsaire»), que se estrenó en la Ópera de París en 1856 con la coreografía de Joseph Mazilier y cuya partitura original de Adolphe Adam está inspirada en el poema homónimo de Lord Byron, es uno de los grandes títulos de la danza clásica.
Según Legris, esta obra «fue representada, sobre todo en Rusia, durante muchos años hasta que aparecieron varias versiones nuevas en Europa» y su famoso «paso a dos» (en francés, «pas de deux») es conocido por todos los amantes del ballet.
Motivos suficientes para que el coreógrafo, según explica, considere «El Corsario» como «un regalo para cualquier compañía».
En cuanto a las nuevas aportaciones que ofrece esta versión, asegura que cuando decidió coreografiar la pieza quiso que la historia fuera «muy simple», cosa «que no ocurría con el libreto original», y que la base musical fuese la grabación completa de Adolphe Adam (1803-1856) bajo la orquestación del maestro Richard Bonynge.
Además, ha mantenido a compositores que forman parte del éxito y de la historia de «El Corsario», como son Drigo, Pugny y Oldenburg.
Sobre la escenografía y los trajes de Luisa Spinatelli, el coreógrafo precisa que se ha hecho un trabajo muy estético y «nada cursi».
En definitiva, en esta nueva versión del clásico, el 25 por ciento de la coreografía pertenece a su pasado histórico y el resto procede de Legris, que mantiene su famoso «paso a dos» entre Conrad y Medora, las danzas «Forban» en el segundo acto y «Le jardin animé» (El jardín animado) en el tercero.
A lo largo de la entrevista con Efe, el francés también declara que ha tenido la oportunidad de contar para esta ocasión con un gran director musical, Valery Osianikov, «quien ha mostrado un gran entusiasmo con todos los procesos y con el resultado de la orquestación final». El maestro será el director musical al frente de la Orquesta titular del Teatro Real.
La nueva representación de «El Corsario» es, según su coreógrafo, «un espectáculo completo con música, historia, escenarios, trajes, danza e interpretación» que, gracias al virtuosismo de los bailarines, «aporta también un atractivo especial a los espectadores, además de numerosas emociones», adelanta.
El bailarín y coreógrafo también ha hablado de lo que supone para él trabajar en el Teatro Real, al que considera «una institución muy prestigiosa», que ya pisó en 2000 junto a la misma compañía de danza. «Bailar ahí con mi compañía y presentar mi ‘Corsario’ es un honor», ha dicho.
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