‘La cobardía de ERC’, el nuevo libro de César Alcalá que analiza los diez primeros meses de la Guerra Civil
El 20 de julio de 1936 Lluís Companys les dijo a los representantes de la CNT-FAI que “hoy sois dueños de la ciudad y de Cataluña, porque sólo vosotros habéis vencido a los militares fascistas, y espero que no os sabrá mal que en este momento os recuerde que no os ha faltado la ayuda de los pocos o muchos hombres leales de mi partido y de los guardias y mozos”. En aquel momento entregó el poder político a sus amigos anarquistas y él se lavó las manos de lo que pudiera ocurrir en Cataluña.
César Alcalá recorre, en este libro, lo que sucedió en Cataluña durante los 10 primeros meses de la guerra civil. Un periodo en el cual se intentó asesinar a Lluís Companys; se pasó por las armas a todos aquellos que estaban en contra de las colectivizaciones, como en La Fratarela; se produjeron sacas; se aplicó la eugenesia; se salvó a masones y se asesinó a miles de catalanes en la retaguardia.
El autor afirma que, en el momento que entregó el poder a los anarcosindicalista, ahí empieza la cobardía de ERC, pues declinó hacer las funciones que le eran propias. Para esconder la entrega ciega al anarcosindicalismo, a esos hombres se les empezó a llamar “incontrolados”. Nunca hubo incontrolados en Cataluña, todo estaba perfectamente controlado. Esos 40.000 miembros de la CNT-FAI que dominaron las calles de Cataluña podían ser muchas cosas, pero no incontrolados. Llamarlos así formaba parte del discurso cobarde de ERC.
La CNT-FAI dominó el orden público en Cataluña; llevaron a cabo una atroz persecución religiosa y civil; cometieron matanzas represivas en muchos pueblos catalanes; colectivizaron y destruyeron empresas; organizaron sacas; practicaron la eugenesia; e, incluso, confeccionaron un listado que sirvió de salvoconducto para no asesinar a sus hermanos masones. Todo esto lo llevaron a cabo, durante los diez primeros meses de la guerra civil, mientras Companys y ERC miraban hacia otro lado. Se intentó acabar con todo eso con un plan para asesinar a Companys, fracasaron en su empeño.
La cobardía de ERC no se debió al sometimiento dictado por los anarcosindicalistas. Esto fue fruto de la incompetencia de Lluís Companys. Dejó hacer a sus amigos porque sabía perfectamente que eran profesionales y llevarían a cabo su hoja de ruta sin él ensuciarse las manos. Esta fue su cobardía. No entregarse a los anarcosindicalistas, sino no tener el valor de perpetrar sus pretensiones políticas e ideológicas.
La represión en la retaguardia fue maquillada. Se buscó la manera para disimular la barbaridad cometida. En el libro César Alcalá analiza y demuestra que la cifra oficial de 8.352 asesinados durante la guerra civil se queda corta con la realidad. La cobardía de unos y el instinto asesino de otros provocaron un mínimo de 26.606 muertos en la retaguardia catalana.
Temas:
- Guerra Civil
Lo último en Cultura
-
Farcama Suena reúne a más de 6.000 asistentes en una noche de música en directo en Toledo.
-
El libro de apenas 200 páginas de James Joyce que Mario Vargas Llosa, premio Nobel de Literatura, recomienda leer una vez en la vida
-
Ricardo de Madrazo, el benjamín de una gran saga artística eclipsado por su apellido
-
Una compleja canción de rock de 17 minutos sigue siendo una obra de referencia de la música universal 58 años después de su publicación
-
John Lennon, cantante y músico fallecido en 1980: «Mi rol en la sociedad, o el de cualquier poeta es expresar lo que sentimos, no decirle a la gente cómo sentir»
Últimas noticias
-
El homenaje de Harry Styles a Liam Payne en forma de canción en el aniversario de su muerte
-
Frente a los Rafale franceses, según Pekín: los cazas J-16 chinos volaron más de 6.000 km hasta Egipto para unas maniobras conjuntas
-
Banco Santander busca disparar el ahorro con NVIDIA, pero los expertos ponen en duda su rentabilidad real
-
Las olas de calor del verano disparan la contaminación por ozono en España a su nivel más alto desde 2010
-
Landaluce dimitirá como alcalde de Algeciras el 25 de octubre para evitar la moción de censura de PP y Vox