Cultura

Las 7.000 obras de la colección Polo colocan a Toledo y Cuenca en el mapa museístico español

Toledo y Cuenca acogerán las obras de la colección de arte de Roberto Polo, una cesión que permitirá situar a ambas ciudades, las dos declaradas patrimonio de la humanidad, en el mapa de los grandes museos y permitirá «completar el relato artístico» del eje Museo del Prado-Thyssen, ambos en Madrid.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el coleccionista de arte Roberto Polo han escenificado este martes en el Palacio de Fuensalida de Toledo, sede de la Presidencia del Gobierno regional, el acuerdo de cesión mediante el cual el mecenas cubano-estadounidense de origen español prestará las 7.000 obras que componen su colección, con el compromiso de donación si estas piezas artísticas reciben el cuidado que les corresponde.

Polo ha explicado que ha decidido ubicar en Toledo su colección —que incluye obras de artistas de la talla de Oskar Schlemmer, Jules Schmalzigaug, Georges Vantongerloo, cuyas creaciones ya están en museos internacionales como Guggenheim, MoMa Tate Modern y Centre Pompidou— porque es «la ciudad imperial de convivencia», en la que tres culturas y tres religiones «vivieron en paz mucho tiempo» y porque «es símbolo de intelectualidad».

Y de Cuenca, ha valorado que «simboliza el arte moderno y abstracto, desde que un grupo de artistas se unieron hace 50 años».

Estas dos ciudades han sido las elegidas para acoger la colección de Polo, compuesta por piezas de las vanguardias del norte de Europa y de Estados Unidos desde mediados de los 50 del año pasado hasta la actualidad, con lo que, según el mecenas, «se completa el panorama museístico nacional», ya que ninguna pinacoteca del país alberga obras de estos periodos de estas procedencias.

Para el mecenas cubano-estadounidense, es una «gran satisfacción» compartir sus obras con el mundo y que lleguen a regiones como Castilla-La Mancha, donde espera que el Gobierno regional se comprometa a «respetarlas» y ha aseverado que, si ello es así, la cesión de las obras pasará a donación, sin ninguna compensación económica a cambio.

«En la Europa antigua, sólo se daba algo con contrapartida, pero los estadounidenses hemos sido formados para devolver a la comunidad o a las comunidades que lo necesitan una parte de lo que nos han permitido ganar en la vida», ha explicado Polo.

También ha insistido en que con la cesión de su colección artística se llena «un hueco» que a su entender existe en el panorama museístico español en relación con el arte contemporáneo del norte de Europa y estadounidense.

Asimismo, ha mostrado su deseo de que los dos centros de exposición, el de Cuenca y el de Toledo, se abran de forma simultánea y, en caso de que alguna de las ubicaciones no estuviese preparada para cuando se decida mostrar las piezas al público, se busque otro emplazamiento para poder llevar a cabo la exposición de las obras en un primer momento.

Por su parte, García-Page se ha mostrado «profundamente honrado» y con gratitud por recibir esta cesión y, como muestra de agradecimiento, ha entregado a Polo una navaja de Albacete, un utensilio que ha sido recibido con agrado por parte del coleccionista de arte, que le ha dado un céntimo al presidente como pago por la navaja, pues según la tradición estos objetos no se pueden regalar.

El presidente autonómico ha celebrado que hoy culminan dos años de negociaciones con este mecenas, cuya cesión será gestionada «con total transparencia y claridad» por la Viceconsejería de Cultura.

Además, ha indicado que se deberá crear un órgano oficial «a modo de fundación» que sea capaz de gestionar esta cesión, que permite que Castilla-La Mancha se ponga «a la cabeza y en la primera división de la oferta cultural a nivel mundial».