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Esto es lo que sucedió en la boda de Dulceida y la influencer no puede perdonar: «Me molestó»

Dulceida ha desvelado que alguno de sus amigos no le regalaron nada

No quería dinero, hubiera preferido algún detalle por parte de ciertas personas

La influencer se casó por todo lo alto con Alba Paul

La boda de Dulceida y Alba Paúl se convirtió en uno de los eventos más importantes de la temporada. La ceremonia, celebrada en septiembre de 2016, reunió a familiares, amigos y rostros conocidos de las redes sociales y fue seguida por miles de personas.

Aquella celebración, bautizada por sus seguidores como la dulcewedding, marcó un antes y un después en la trayectoria de la pareja. Las imágenes de la ceremonia, los vestidos, la puesta en escena y el entorno escogido para el enlace generaron una enorme repercusión. Sin embargo, casi una década después de aquel día, Dulceida ha revelado un aspecto mucho menos conocido de la celebración que todavía no ha conseguido perdonar.

La influencer ha compartido una reflexión personal sobre uno de los asuntos que más debate suele generar en torno a cualquier boda: los regalos de los invitados y la costumbre de incluir un número de cuenta bancaria en las invitaciones.

Sus palabras han permitido conocer una experiencia que, según ella misma ha reconocido, le dejó una sensación de decepción por la actitud de algunas personas de su entorno más cercano.

Una boda muy polémica

La historia de amor entre Dulceida y Alba Paúl ha sido una de las más seguidas dentro del mundo influencer. Desde los primeros años de su relación, ambas compartieron numerosos momentos de su vida en común con una comunidad de seguidores que creció al mismo ritmo que su popularidad.

Por ese motivo, cuando anunciaron su boda, la expectación fue enorme. La ceremonia celebrada en 2016 reunió todos los ingredientes para convertirse en un acontecimiento viral. La repercusión fue inmediata y el evento quedó grabado en la memoria de muchos de los seguidores que durante años habían acompañado a la pareja en su día a día.

Dulceida con Alba en su boda civil. (Foto: YouTube)

Con el paso del tiempo, además, surgió una circunstancia que alimentó todavía más la conversación alrededor de aquel enlace. Aunque celebraron una gran ceremonia rodeadas de familiares y amigos, la pareja no formalizó legalmente el matrimonio en aquel momento. El trámite administrativo fue aplazándose durante años hasta que finalmente se materializó, algo que quedó reflejado en la segunda temporada del documental Dulceida al desnudo 2+1.

Esa particularidad convirtió la boda en objeto de numerosos comentarios y debates en redes sociales, donde durante años se cuestionó la naturaleza del enlace celebrado en 2016.

Una confesión muy sorprendente

Cuando la pareja prepara una nueva celebración para conmemorar su décimo aniversario, Dulceida ha vuelto a recordar algunos detalles de aquel día. Lo ha hecho durante su participación en El pódcast de final de mes, el espacio de Imagine Bank presentado por Miki Núñez.

La conversación abordó cuestiones relacionadas con la economía, la gestión financiera y diversas experiencias vinculadas al dinero. Fue entonces cuando surgió una pregunta que llevó a la empresaria a sincerarse sobre un tema que hasta ahora apenas había comentado públicamente.

Miki Núñez le planteó una cuestión habitual en el ámbito de las bodas: si estaba a favor o en contra de incluir un número de cuenta bancaria en las invitaciones para que los invitados puedan realizar aportaciones económicas.

«Es verdad que a mí me molestó que amigos, muy amigos, pusieran esto», ha declarado, mientras hacía un gesto con el dedo simulando el número 0.

Esto es lo que Dulceida no perdona

Lejos de cuestionar la tradición de realizar aportaciones económicas, Dulceida explicó que ella y Alba Paúl siguieron la costumbre habitual e incluyeron un número de cuenta para quienes quisieran contribuir.

Según relató, nunca se plantearon especialmente si debían hacerlo o no, ya que consideraban que formaba parte de una práctica ampliamente extendida en este tipo de celebraciones. No obstante, reconoció que hubo determinadas actitudes que le dejaron una sensación amarga.

La creadora de contenido explicó que algunos amigos muy cercanos no realizaron ninguna aportación ni tuvieron un detalle especial con motivo de la boda. Lo que le molestó, según aclaró, no fue una cuestión relacionada con el dinero, sino la ausencia de cualquier gesto simbólico por parte de personas a las que consideraba importantes en su vida.

Durante la entrevista insistió en que el valor de un regalo no depende necesariamente del dinero invertido. De hecho, señaló que habría apreciado especialmente obsequios personalizados o recuerdos elaborados con dedicación y cariño.

Su reflexión ha puesto el foco en la importancia del componente emocional frente al económico. Para Dulceida, el problema no fue que no le diesen dinero porque realmente no lo necesitaba. Lo que le dolió fue que ciertas personas no tuvieron ningún detalle, ni siquiera le dieron explicaciones.