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El megayate de Lürssen con dos helipuertos y seis cubiertas que podría alcanzar los 200 millones

yate helipuertos
(Foto: Lürssen)
Rocío Álvarez
  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

Con cada nueva entrega, los grandes astilleros compiten por superar los límites de la ingeniería naval y del lujo más exclusivo. El último ejemplo llega desde Alemania de la mano de Lürssen, uno de los nombres más prestigiosos de la industria, que acaba de poner en el agua el impresionante Boardwalk. Con 117 metros de eslora, dos helipuertos, seis cubiertas y una colección de instalaciones propias de un hotel de cinco estrellas, esta embarcación privada se sitúa entre las más espectaculares del planeta. Su valor no ha trascendido, aunque en el sector náutico se estima que podría alcanzar los 200 millones de euros.

Un gigante de 117 metros firmado por Lürssen

Hablar de Lürssen es hacerlo de uno de los constructores de superyates más importantes del mundo. El astillero alemán lleva décadas dando forma a algunas de las embarcaciones privadas más impresionantes jamás construidas y Boardwalk se suma ahora a esa selecta lista.

Sus 117 metros de longitud lo convierten en una auténtica ciudad flotante. La embarcación destaca no sólo por sus dimensiones, sino también por la forma en que distribuye los espacios. Cada cubierta ha sido concebida para combinar funcionalidad, confort y privacidad, algo esencial en un segmento donde los propietarios buscan disfrutar del mar sin renunciar a las comodidades de una residencia de lujo.

La silueta exterior presenta líneas elegantes y contemporáneas que suavizan el enorme volumen del barco. El resultado es una imagen sofisticada que evita la apariencia excesivamente robusta que suelen tener otras embarcaciones de tamaño similar.

 

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Dos helipuertos para una movilidad sin límites

Uno de los elementos más llamativos de Boardwalk es la presencia de dos helipuertos. Aunque muchos superyates incorporan una plataforma para helicópteros, disponer de dos áreas independientes para operaciones aéreas sigue siendo un privilegio reservado a un número muy reducido de embarcaciones.

Esta característica permite una mayor flexibilidad logística para los propietarios y sus invitados, facilitando desplazamientos rápidos entre tierra firme y el yate. También aporta un nivel extra de comodidad en largas travesías o durante estancias en destinos especialmente exclusivos donde el acceso por helicóptero resulta habitual.

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(Foto: Lürssen)

Un resort flotante con piscinas, spa y beach club

Más allá de sus dimensiones, lo que realmente distingue a Boardwalk es la experiencia que ofrece a bordo. El yate ha sido concebido para funcionar como un auténtico resort privado capaz de satisfacer cualquier necesidad durante semanas de navegación.

Entre sus principales atractivos destaca un espectacular beach club situado cerca de la línea de flotación. Este espacio permite disfrutar del mar prácticamente al nivel del agua y se ha convertido en una de las instalaciones más demandadas en los grandes yates contemporáneos.

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(Foto: Lürssen)

A ello se suman varias piscinas, zonas de descanso al aire libre, terrazas panorámicas y áreas destinadas al bienestar. El objetivo es que los pasajeros puedan alternar momentos de actividad con espacios diseñados para la relajación absoluta.

La embarcación también incorpora instalaciones deportivas y diferentes áreas de entretenimiento pensadas para adaptarse a todo tipo de invitados, desde reuniones privadas hasta largas jornadas de ocio en alta mar.