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Casa Real

Ana de Orleans (87 años), la tía artista de Felipe VI que rompe los moldes de la realeza, inaugura nueva exposición en Madrid

Ayer se inauguró en Madrid la exposición Memorias, flores y paisajes, la nueva muestra de Ana de Orleans, princesa francesa, duquesa viuda de Calabria y tía del rey Felipe VI. A sus 87 años, ha vuelto a reunir a familiares, amigos y rostros conocidos de la Casa Real en torno a una de sus grandes pasiones: la pintura. Una faceta quizá menos conocida de esta royal que, entre flores, paisajes y recuerdos, demuestra que su mundo va mucho más allá de los títulos y los protocolos. La inauguración contó con una destacada presencia de su entorno familiar y del círculo próximo a la Corona. Entre los asistentes estuvieron la infanta Elena, Laurence Debray, escritora y biógrafa de Juan Carlos I, y los hijos de la artista, Pedro y Cristina de Borbón-Dos Sicilias. También acudieron Rafael Spottorno, antiguo jefe de la Casa del Rey, y la periodista María Eugenia Yagüe. Una compañía a la altura de una cita que tenía mucho de celebración artística, pero también de reencuentro con toda una vida.

Una pasión que nació en la infancia

La infanta Elena con Cristina de Borbón- Dos Sicilias. (Foto: Europa Press)

Detrás de su trayectoria ligada a las grandes familias reales europeas existe una mujer que ha encontrado en la acuarela un espacio propio. «Para mí pintar es como respirar», confesaba con motivo de la exposición.

Su relación con el arte comenzó durante la infancia. Su padre, Henri de Orleans, conde de París, la llevaba al Museo del Prado y le explicaba las historias que escondían las obras de Velázquez y Goya. También recuerda con especial cariño las clases de pintura que compartía con sus siete hermanos en Portugal. «Eran muy divertidas y muy creativas», recordaba.

Su primera exposición llegó en 1998 y, desde entonces, ha presentado sus obras en más de treinta ocasiones. Pese a su experiencia, reconoce que todavía siente nervios antes de cada inauguración. «Me invade el pánico escénico, no me gusta exponerme, lo hago por mis acuarelas», explicaba.

Una vida contada a través de acuarelas

La obra protagonista de la exposición, titulada Una vida, reunía algunos de los recuerdos y sentimientos más personales de la artista. «Cada uno de los elementos de esa acuarela tiene un significado para mí», explicaba, invitando al público a descubrir los detalles de una composición profundamente autobiográfica.

Ana de Orleans, junto a tres de sus hijos, Inés, Pedro y Cristina de Borbón-Dos Sicilias. (Foto: Europa Press)

España ocupa un lugar esencial en su historia desde que se instaló aquí en 1965, tras su matrimonio con Carlos de Borbón-Dos Sicilias, fallecido en 2015. Entre los lugares que más han influido en su pintura destaca Castilla-La Mancha, junto con Japón, dos destinos que han alimentado su sensibilidad artística. La princesa también disfruta pintando al aire libre. «Pintar en directo es extraordinario: lo ves, lo sientes, lo vives», aseguraba, convencida de que la naturaleza sigue siendo una de sus principales fuentes de inspiración.

El verdadero lujo de una princesa

La exposición tuvo además una vertiente solidaria con la venta de un calendario benéfico ilustrado con reproducciones de sus acuarelas, cuya recaudación se destinó a la Hermandad del Refugio y Piedad de Madrid.

Madre, abuela y bisabuela, Ana de Orleans ha sabido mantener viva su vocación artística a lo largo de las distintas etapas de su vida. Cuando le preguntan qué considera hoy un verdadero privilegio, su respuesta se aleja de los palacios y los títulos: «Una buena comida en buena compañía».