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María Roberts, experta en cabello, sobre las tendencias que arrasarán este otoño 2026: «Caramelo, cobrizos y castaños naturales»

  • Rocío Álvarez
  • Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y, después de años formándome, encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.

El cambio de estación siempre trae consigo una renovación en el universo de la belleza, y el cabello vuelve a convertirse en uno de los grandes protagonistas del otoño 2026. Tras varios años dominados por las mechas muy marcadas, los acabados pulidos y los rubios de inspiración veraniega, la próxima temporada apuesta por una estética mucho más relajada, natural y fácil de mantener. La prioridad ya no será transformar por completo la melena, sino potenciar su belleza con cortes que aporten movimiento y colores que envejezcan bien con el paso de las semanas. María Roberts, embajadora de color de Schwarzkopf Professional, analiza las claves que definirán la temporada y explica por qué el asesoramiento personalizado seguirá siendo el verdadero secreto para conseguir un resultado favorecedor y duradero.

La naturalidad será la gran protagonista del otoño

«Este otoño vendrá pisando fuerte todo lo natural».

Si hubiera que resumir las tendencias de la próxima temporada en una sola palabra, esa sería naturalidad. María Roberts tiene claro que el otoño supondrá una vuelta a acabados mucho menos artificiales, tanto en el peinado como en el color.

«Este otoño vendrá pisando fuerte todo lo natural», asegura la experta. Una tendencia que, según explica, se traducirá en peinados con menos estructura y en colores mucho más homogéneos que los vistos durante los últimos meses.

La especialista apunta que los acabados excesivamente trabajados perderán protagonismo frente a melenas con movimiento, textura y un aspecto mucho más espontáneo. Esa filosofía también llegará a la coloración, donde se impondrán propuestas más fáciles de mantener.

En este sentido, Roberts explica que la temporada dejará atrás el protagonismo de las mechas muy visibles para dar paso a una nueva forma de entender el color. «A nivel de color, apostando por tonos mucho más uniformes, con menos mechas y más colores en bloque», señala.

El objetivo ya no será crear grandes contrastes, sino conseguir un resultado elegante, sofisticado y que acompañe el crecimiento natural del cabello sin necesidad de visitas constantes al salón.

(Foto: Alejandra Navarro Basanta)

Los rubios vainilla seguirán siendo los favoritos

«Si hablamos de rubios, los que van a seguir siendo tendencia son los rubios vainilla».

Aunque el otoño traerá nuevos tonos cálidos, no todos los rubios desaparecerán. De hecho, María Roberts destaca que uno de los colores estrella de los últimos meses continuará ocupando un lugar privilegiado durante la nueva temporada.

«Si hablamos de rubios, los que van a seguir siendo tendencia son los rubios vainilla», afirma. La razón va mucho más allá de una cuestión estética. Según explica, este tipo de rubio «respeta mucho el crecimiento» y, además, «se mantiene muy bien con el paso del tiempo».

Se trata de una opción especialmente interesante para quienes buscan luminosidad sin tener que retocar constantemente la raíz. Su acabado suave y equilibrado permite que el crecimiento resulte mucho más discreto, convirtiéndose en uno de los colores más prácticos para el día a día.

Precisamente esa facilidad de mantenimiento será uno de los factores que marcarán las tendencias de la temporada, en la que cada vez se valoran más los colores que permiten espaciar las visitas al salón.

(Foto: Teresa Andrés Gonzalvo)

Caramelo, cobrizos y castaños naturales sustituyen a los rubios del verano

«Sobre todo, veremos tonos caramelo, cobrizos y castaños naturales».

Con la llegada del otoño también cambia la paleta cromática. Los tonos extremadamente claros, habituales durante los meses de verano, cederán terreno a colores mucho más cálidos y envolventes.

María Roberts resume esta transición de forma clara: «Sobre todo, veremos tonos caramelo, cobrizos y castaños naturales».

Estas tonalidades conectan perfectamente con la filosofía de la temporada, ya que aportan profundidad al cabello sin perder naturalidad. Además, favorecen una amplia variedad de tonos de piel y permiten conseguir un efecto mucho más sofisticado sin recurrir a contrastes muy marcados.

Los cobrizos seguirán consolidándose como uno de los grandes protagonistas del color, mientras que los castaños naturales recuperarán protagonismo gracias a acabados brillantes y uniformes que ponen en valor la calidad del cabello.

(Foto: María García de Jaime)

Capas con movimiento para conseguir un efecto desenfadado

«Se seguirá llevando el efecto de las capas marcadas, aunque no demasiado cortas».

En cuanto a los cortes, el otoño continuará apostando por las capas, aunque con un enfoque diferente al de temporadas anteriores.

Según explica Roberts, «se seguirá llevando el efecto de las capas marcadas, aunque no demasiado cortas». El objetivo será conseguir movimiento sin perder longitud ni densidad en la melena.

La experta añade que estas capas «aportan movimiento y enmarcan el rostro», permitiendo crear peinados mucho más naturales y fáciles de trabajar en casa.

Esa es precisamente otra de las claves de la temporada: cortes versátiles que funcionen tanto con un secado natural como con un peinado más elaborado.

«Esto permite conseguir peinados con un acabado mucho más desenfadado y natural», explica la embajadora de color de Schwarzkopf Professional.

(Foto: María Pombo)

El asesoramiento personalizado seguirá marcando la diferencia

Más allá de las tendencias, María Roberts insiste en que ningún corte ni ningún color funcionan igual en todas las personas. Por eso considera imprescindible realizar un diagnóstico previo antes de cualquier cambio de imagen. «Lo primero es adaptar las tendencias a cada tipo de cabello mediante un asesoramiento personalizado. Sin ese asesoramiento, es imposible conseguir que el cliente se vaya 100 % satisfecho», afirma.

Ese análisis debe contemplar numerosos factores, desde las características físicas hasta los hábitos cotidianos. «Hay que analizar desde el rostro y el tipo de cabello hasta el estilo de vida o los productos que utiliza habitualmente», explica Roberts.

(Foto: Bea Gimeno)