Así empezó Ana Boyer a ser una socialité con mucho estilo
Ana Boyer cumple 33 años y como regalo abrimos el álbum de fotos de infancia de la hermana de Tamara Falcó para ver cómo ha crecido.
Ana Boyer llegó al mundo un 18 de abril de 1989, mismo año en el que el PSOE al que perteneció su padre redobló su mayoría absoluta en las elecciones generales. Y cuatro después de que Miguel Boyer hubiera dimitido de su cargo como Ministro de Economía y Hacienda para dedicarse en cuerpo y alma a su familia. Ana fue el fruto de la unión entre el político y la reina de corazones por excelencia, Isabel Preysler. Hoy, 32 años después, sopla las 33 velas de la tarta convertida en una mujer madura, con el corazón ocupado, una vida muy ordenada y madre de dos hijos. Repasamos cómo ha crecido durante estas tres décadas.
Desde bien pequeña aprendió a desenvolverse con soltura ante las cámaras. No le quedaba otra pues ser hija de la socialité filipina iba asociada a una exposición mediática sin parangón. Basta con ver su naturalidad en la imagen de a continuación. Durante los años que duró el matrimonio entre Isabel Preysler y Miguel Boyer eran muy habituales los posados veraniegos junto a su hija, demostrando lo unida que estaba la familia.
Preysler se vio reflejada cuando era pequeña en la figura de su hija. Desde los primeros años de vida de Ana Boyer era bastante usual verlas vestidas de manera conjuntada. La reina de corazones siempre ha tratado de ir pegada a las últimas tendencias, algo que sus hijas han mamado. No cabe duda ya que tanto Ana como su hermana Tamara Falcó son dos de los principales iconos de estilo del país. Y es que dicen que de casta le viene al galgo.
La menor de las Boyer empezó a ser objetivo de flashes cuando acudía a los mismos eventos que su progenitora. Sin embargo, hay algo que la diferencia del resto de sus hermanos. Es la única de los 5 hijos de Preysler que ha logrado una brillante formación académica gracias a sus dos carreras: Derecho y Administración y Dirección de Empresas. Desde bien joven tuvo claro que quería dedicarse al mundo de la economía y seguir los pasos de su difunto padre: «Soy la más empollona de la casa. Bueno, en realidad soy la única, porque mis hermanos han escogido otros caminos», reconocía. Al mismo tiempo, hablaba de sus planes de futuro: «Me interesa el mundo de la consultoría estratégica. Trabajaré en un banco de inversión y haré una rotación en varias empresas», decía en una entrevista.
A veces es mejor no hacer planes de futuro porque nadie sabe qué pasará mañana. Que se lo digan a Ana Boyer. Sus planes por hacer carrera empresarial se dieron vuelta cuando se cruzó en su camino Fernando Verdasco. Tras varios romances intermitentes, la hija del político socialista sentó la cabeza al lado del tenista madrileño, junto al que se dio el sí quiero en 2017, en una ceremonia privada celebrada en la isla de Mustique. Juntos han formado una familia con sus dos hijos: Miguel (un guiño a su padre) y Mateo, nacido el pasado mes de diciembre.
Así fueron los primeros pasos de Ana Boyer hasta convertirse en lo que es hoy, una mamá todoterreno muy elegante.
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