La Guardia Civil salva la vida de un recién nacido abandonado por su madre al nacer ante unas ruinas
La Guardia Civil halla a una menor tutelada por la consejería de Oltra que llevaba una semana fugada
Hospitalizados 4 guardias civiles tras salvar a una anciana y 2 menores en un incendio
La Guardia Civil investiga la agresión de varios menores a una niña de 11 años en Benejúzar
Llegaron a temer por su vida. Pero consiguieron rescatarlo sano y salvo. La Guardia Civil de la localidad alicantina de Almoradí, en la Vega Baja, ha rescatado a un recién nacido que había sido abandonado por su madre junto a una vivienda en ruinas en la localidad de San Isidro. Estaba envuelto en unas mantas al borde de un camino. Cuando los agentes llegaron al lugar, el sol deba con toda su fuerza sobre el bebé, pero aún vivía. Los sanitarios lo han bautizado como Noa. La mujer, de nacionalidad suiza y 39 años de edad, ha sido detenida. Se le imputa un presunto delito de abandono de menores.
El relato de los hechos que realiza la Guardia Civil es impactante.Todo comienza cuando el conductor de un camión dio aviso a la Guardia Civil. Había visto a una mujer que caminaba con las piernas manchadas de sangre. En sus brazos llevaba una especie de hatillo de mantas. La escena llamó la atención del citado conductor. Pero si de algo estaba seguro, era de que entre el amasijo de mantas había percibido lo que entendía que podía ser la extremidad de un bebé.
El aviso puso en alerta a la Guardia Civil del vecino municipio de Almoradí, que de inmediato se personó en el lugar. Un descampado aledaño a un polígono industrial. Allí, hallaron a una mujer, que se encontraba aparentemente bien. Ella negó rotundamente la versión de citado conductor y, además, se negó a ser asistida por el equipo sanitario que había ido hasta el lugar. Pero los agentes encontraron contradicciones en la versión de la mujer, que les ha acompañado hasta la casa en ruinas en que había pernoctado.
La Guardia Civil inspeccionó la zona, como relatan los propios agentes en el vídeo que ilustra esta noticia. Caminaron a pleno sol. Y a unos 100 metros de la citada casa semiderruida hallaron en el suelo unas mantas enrolladas tras unos bidones. Fue al desenrollar los bultos, cuando los agentes encontraron al bebé recién nacido: aún conservaba el cordón umbilical. Respiraba con normalidad, pero presentaba síntomas de deshidratación. Una ambulancia le trasladó al hospital más cercano, donde ha sido ingresado en la unidad de neonatos.
El bebé ha sido bautizado por los enfermeros como Noa. Sigue ingresado, aunque su estado de salud es bueno. La Guardia Civil ha puesto los hechos en conocimiento de la Fiscalía de Menores, que decidirá su destino. De momento, se halla bajo la tutela de la Generalitat Valenciana.
Por lo que respecta a la madre, una mujer de 39 años y de nacionalidad suiza, ha pasado a disposición judicial en Orihuela, donde se ha decretado su ingreso en prisión provisional. Se le imputa un presunto delito de abandono de menores. Con la patrulla de Seguridad Ciudadana del Puesto de la Guardia Civil en Almoradí colaboró la de Callosa de Segura. Las diligencias fueron instruídas en un primer momento por el Equipo de Policía Judicial de Guardamar.
Temas:
- Guardia Civil
Lo último en Comunidad Valenciana
-
LA AEMET pone a la Comunidad Valenciana en alerta por lluvias: consulta las zonas afectadas
-
Pérez Llorca exige a Sánchez una prórroga para Cofrentes como la de Almaraz: «No merecemos este agravio»
-
El Consell acusa a Morant de organizar una «juerga con barra libre» con 72.000 € públicos para el eclipse
-
El ‘sufrido’ agosto de la ministra Diana Morant: la fiesta ‘VIP’ del eclipse es su único acto oficial agendado
-
Detenidos ocho argelinos por agredirse con hachas y cuchillos en una trifulca en un parque de Valencia
Últimas noticias
-
Soy farmacéutica y os explico cómo cuidar la piel a partir de los 50
-
Guía para cortar el jamón como un experto esta Navidad
-
Las películas de Navidad que están en el ‘top 10’ y tienes que ver
-
El Edificio Carrión de Madrid, una referencia ‘art déco’ de casi 100 años
-
Marcello Trusendi, director general de Time Force en Europa: «Si quiero un reloj, lo creo»