Los sindicatos educativos franceses contra el Gobierno de Macron: convocan nuevas huelgas y protestas
El ministro Laurent Nuñez sostiene que "es excesivo hablar de represión policial"
Las organizaciones estudiantiles han decidido seguir con las protestas hasta el 8 de octubre
El principal sindicato de educación secundaria de Francia, el Sindicato Nacional de Enseñanza de Segundo Grado (SNES-FSU), ha anunciado este miércoles la convocatoria de nuevas huelgas y protestas en todo el país para este jueves; una señal de que seguirán desafiando al Gobierno francés tras dos semanas de fuertes manifestaciones y violencia en las calles.
La secretaria general de SNES-FSU, Sophie Véneétitay, ha afirmado que sus «cinco organizaciones van a apoyar la movilización de este jueves», en nombre de la Confederación General del Trabajo (CGT), FO (Fuerza Obrera), la Unión Sindical Solidaria (SUD) y la Unión Nacional de Trabajadores Autónomos (UNSA).
La causa de la nueva convocatoria es que el sindicato de Vénétitay considera que el Gobierno francés «todavía no ha contestado a las demandas de los estudiantes»; una postura considerada por los sindicatos como «totalmente inaceptable».
El sindicato entiende que el gobierno francés es «completamente responsable de la situación», por eso las organizaciones estudiantiles «han decidido continuar las protestas hasta el jueves 8 de octubre».
En una nota difundida por las redes sociales del sindicato, han «solicitado el apoyo y atención a las demandas de los estudiantes de secundaria por mejores condiciones de aprendizaje y mayor igualdad».
Más de 800 heridos en las protestas
El Gobierno de Macron ha defendido este miércoles la actuación de la policía durante estos días, ya que entre estudiantes y profesores hay más de 304 heridos; sin embargo, hay 761 policías y gendarmes heridos y se han realizado 6.629 arrestos.
El ministro de Educación, Édouard Geffray, ha señalado a los estudiantes, ya que denuncia la existencia de grupos violentos durante las convocatorias; ha asegurado que las lesiones que han sufrido «la mayoría» de manifestantes se deben a su «imprudente comportamiento» y su cartera ha detectado que las movilizaciones de este miércoles han registrado un fuerte «declive».
También, el ministro ha asegurado durante una audiencia ante la Asamblea Nacional, un día después de que el gobierno anunciase la suspensión parcial de clases, que «nueve de cada diez institutos funcionan con normalidad».
El secretario nacional del sindicato Snpden-Unsa, Nicolas Bonnet, ha afirmado que las manifestaciones pararán «cuando se cumplan las condiciones de seguridad» y que «estos debates no se pueden organizar en 24 horas».
Movimientos de extrema izquierda entre los protestantes
El ministro de Interior, Laurent Núñez, en su correspondiente audiencia, ha asegurado que «hay movimientos de extrema izquierda en los suburbios interiores de París». Destaca la presencia del grupo «Poing Levé», que es un movimiento juvenil de la organización trotskista de la Corriente Comunista Revolucionaria, que se dedica a incitar actos de violencia, según lo que ha asegurado Nuñez.
Finalmente, ha desmentido cualquier tipo de represión organizada por parte de la policía en medio de una oleada de críticas por los heridos causados por la actuación policial. El ministro ha sostenido que le parece «excesivo hablar de represión», y ha añadido que la policía «nunca interviene cuando los estudiantes se manifiestan pacíficamente».
La comparecencia de Nuñez ha tenido lugar horas después de que el propio ministro anunciara la suspensión del uso de granadas aturdidoras en el marco de las protestas estudiantiles debido a todas las críticas que han recibido después de que un adolescente de 15 años haya perdido la mano por una granada lanzada por uno de los agentes de policía en la ciudad de Lens.
Sin embargo, el ministro ha insistido en que hay contexto en el uso de armas; asegura que «es válido», ya que son armas de «alcance intermedio» y que «son esenciales para las fuerzas del orden porque permiten mantener las distancias y una respuesta gradual; se trata de legítima defensa y siempre tras una advertencia».