Las curiosas plantas de laboratorio que no pueden reproducirse
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Hoy en día puede conseguirse casi cualquier cosa por medio de la ciencia. Los avances tecnológicos permites la creación de novedosos dispositivos que permiten realizar experimentos como el que presentamos hoy. Se trata de unas plantas incapaces de reproducirse ¿Por qué? Simple y llanamente porque está modificada genéticamente para evitar la procreación. Sin duda, un mecanismo perfecto para evitar que se propaguen las plagas en las zonas de cultivo ¡No te lo pierdas!
La esperanza de los agricultores
Todo agricultor que se precie tiene un enemigo común: las plagas. Las malas hierbas aparecen poco a poco en un cultivo hasta que acaban inundando todos y cada uno de los rincones del huerto. Acabar con este tipo de plagas puede definirse como uno de los trabajos más laboriosos que existen, y aun así puede que el año siguiente vuelvan a aparecer con energías renovadas. Por eso desde la Universidad de Minnesota han querido utilizar el conocimiento científico para evitar este tipo de problemas ¿Cómo? Por medio de la creación de unas plantas genéticamente modificadas que no pueden reproducirse con los demás organismos silvestres.
La clave de este novedoso experimento reside en CRISPR-Cas9, una herramienta de edición de genes que permite alterar la expresión de los diferentes organismos. El proceso se basó en guiar la enzima Cas9 con la finalidad de estimular en demasía los genes y producir niveles tóxicos de proteínas. El objetivo reside en elevar los rangos de la proteína (actina) hasta que exploten las células que contengan a las mismas. Al menos así lo demostraron por medio de la levadura de cerveza.
Planta anti-plagas
Aunque la clave del experimento consiste en introducir las diferentes modificaciones celulares para evitar que estas células de levadura anteriormente modificadas pudieran reproducirse de forma adecuada. Para ello se dispuso de dos tipos de modificaciones: una sustancia análoga producida a partir de una versión de Cas9 causante del gen de la actina, y la sustancia que impidió que el Cas9 sobrepasara los niveles de la actina. Sin duda, una extraña mutación que puede definirse como una especie de antídoto.
Este novedoso descubrimiento representa un antes y un después en la lucha contra las plagas y las especies invasoras que atormentan a los agricultores durante todo el año. Lo único que hay que hacer es sustituir las plantas silvestres por estas nuevas creaciones genéticamente modificadas para evitar su reproducción.
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