La NASA capta desde el espacio el ‘ojo’ del Sáhara: una formación geológica única de 40 kilómetros

NASA
El desierto del Sáhara.

El desierto del Sáhara alberga una de las estructuras geológicas más sorprendentes del planeta. Se trata del conocido como Ojo del Sáhara o estructura de Richat, una formación circular situada en Mauritania que destaca por su tamaño y su peculiar apariencia.

En la imagen difundida por el Observatorio de la Tierra de la NASA, la estructura aparece rodeada de dunas, con un aspecto que recuerda a una enorme pupila. Los anillos concéntricos que la forman generan la sensación de que el propio desierto observa desde la superficie terrestre.

Su visibilidad desde el espacio ha contribuido a convertirla en una de las formaciones más reconocibles del norte de África.

El origen que desmonta una teoría extendida

Durante años, esta estructura fue objeto de debate. Una de las hipótesis más extendidas apuntaba a que se trataba del resultado del impacto de un meteorito. Sin embargo, los estudios geológicos han descartado esa posibilidad.

Según explica la NASA, el Ojo del Sáhara no es un cráter de impacto. Su origen está en el levantamiento de un domo geológico, también descrito como un anticlinio con forma abovedada.

Con el paso del tiempo, ese domo fue erosionándose de forma progresiva, lo que acabó dando lugar a su característica forma circular.

Cómo se formaron sus anillos casi perfectos

La clave de su aspecto está en la erosión diferencial. Al quedar expuestas distintas capas de roca, cada una se desgastó a un ritmo diferente.

Este proceso generó crestas circulares conocidas como cuestas, que son las responsables de los anillos concéntricos visibles en la actualidad. Esa combinación de capas y erosión es la que explica por qué la estructura presenta un diseño tan definido.

Además, la imagen permite distinguir variaciones de color en el terreno, reflejo de la presencia de diferentes tipos de rocas, tanto sedimentarias como ígneas. Estas diferencias convierten la formación en una especie de mapa natural de la historia geológica de la zona.

Un paisaje marcado por el viento y la arena

El entorno que rodea al Ojo del Sáhara también aporta información relevante. La fotografía muestra amplios campos de dunas que refuerzan su espectacularidad visual.

En algunas zonas predominan las dunas longitudinales o lineales, mientras que en otras aparecen dunas transversales, formadas en dirección perpendicular al viento. Esta combinación evidencia la influencia constante de los procesos eólicos en el modelado del paisaje.

Una imagen captada desde la Estación Espacial Internacional

La fotografía fue tomada por un astronauta a bordo de la Estación Espacial Internacional utilizando una cámara digital Nikon D5. Posteriormente, la imagen fue ajustada para mejorar el contraste y corregir imperfecciones ópticas.

El resultado es una representación detallada de esta formación, que alcanza aproximadamente los 40 kilómetros de diámetro. Su tamaño y su forma la convierten en una de las estructuras geológicas más llamativas observadas desde el espacio.

Un icono geológico que sigue fascinando

Más allá de su impacto visual, el Ojo del Sáhara continúa siendo un objeto de interés científico. La posibilidad de analizar sus capas permite comprender mejor los procesos geológicos que han dado forma a esta región a lo largo de millones de años.

Su combinación de tamaño, simetría y contexto natural lo mantiene como una de las imágenes más hipnóticas captadas por la NASA en la superficie terrestre.

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