Ciencia
Contaminación

Investigadores sevillanos confirman el bajo impacto de la minería en el estuario y sedimentos del río Guadalquivir

Un informe técnico elaborado por investigadores sevillanos ha analizado el impacto de la minería en el estuario del río Guadalquivir, en Andalucía, revisando miles de registros ambientales acumulados durante más de una década. El documento concluye que los vertidos procedentes de la actividad minera no han provocado alteraciones significativas en la calidad del agua, los sedimentos ni en los organismos que habitan el sistema.

El análisis contradice las conclusiones de un artículo científico publicado por nueve investigadores andaluces en la revista Integrated Environmental Assessment and Management, donde se vinculaba la elevada ecotoxicidad del río con los vertidos de la empresa minera Cobre Las Cruces (CLC). El nuevo dictamen técnico revisa los datos disponibles y ofrece una interpretación distinta del estado ambiental del estuario.

El estudio revisa miles de datos ambientales del estuario del Guadalquivir

El informe ha sido elaborado por AICIA (Asociación de Investigación y Cooperación Industrial de Andalucía) junto con el Departamento de Ingeniería Química y Ambiental de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad de Sevilla.

Sus autores, los profesores Benito Navarrete y Eladio M. Romero, analizaron un conjunto de datos muy amplio correspondiente al periodo 2010-2024, que coincide con los años de actividad de la mina Cobre Las Cruces.

En total se revisaron:

Los datos proceden de entidades acreditadas, estudios científicos, informes técnicos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, universidades y centros de investigación.

Tras evaluar toda esta información, el dictamen concluye que no existen evidencias de que los vertidos de Cobre Las Cruces hayan provocado cambios relevantes en el estado ambiental del estuario.

Solo una pequeña parte de los vertidos del río procede de la actividad minera

El informe también cuantifica la proporción real de vertidos que llegan al estuario del Guadalquivir. Según el análisis, la contribución de Cobre Las Cruces representa solo el 4,3% del total de descargas que presionan el sistema fluvial.

Las fuentes puntuales registradas aportan al estuario hasta 20.773.778 metros cúbicos de vertidos, de los cuales 900.000 metros cúbicos corresponden a la empresa minera.

El documento sostiene que la presencia de metales y nutrientes en el sistema se explica principalmente por la propia naturaleza del río y por la influencia de diversas actividades humanas. Entre ellas se incluyen:

Todos estos factores contribuyen a configurar un sistema fluvial muy modificado por la actividad humana.

No se detectan cambios significativos en la calidad del agua

En lo relativo al agua del estuario, el estudio compara los valores registrados aguas arriba y aguas abajo del punto de vertido, situado en el entorno ribereño de La Algaba.

Los resultados indican que no se observan diferencias relevantes entre ambas zonas, lo que sugiere que el vertido de la actividad minera no ha alterado de forma significativa la composición del agua.

Las concentraciones de metales disueltos se han mantenido por debajo de las Normas de Calidad Ambiental (NCA) durante todo el periodo analizado. Además, el cobre —metal principal del proceso minero— no muestra una tendencia creciente en los registros disponibles.

Los únicos parámetros que presentan niveles elevados son el nitrógeno y el fósforo, aunque el informe atribuye su origen principalmente a la agricultura y a los vertidos urbanos, no a la actividad minera.