Giro de guion en la industria: Reino Unido abre la primera fábrica de ladrillos alimentada con hidrógeno verde
La apuesta por el hidrógeno verde da en estos días un salto monumental tras el anuncio de la primera fábrica de ladrillos a escala comercial del mundo que sustituye el gas natural por este combustible limpio. El proyecto no parte de cero: está respaldado por pruebas piloto con resultados que superaron todos los objetivos marcados por el propio gobierno británico.
La operación tiene dos protagonistas. Por un lado, Michelmersh Brick Holdings, compañía que completó los ensayos de validación en su planta de Freshfield Lane, en West Sussex. Por otro, Wienerberger UK & Ireland, el fabricante que ahora lleva el proceso a escala industrial en su planta de Denton, en el Gran Manchester. Son dos pasos del mismo salto.
El Reino Unido abre la primera fábrica de ladrillos del mundo con hidrógeno verde y reduce las emisiones un 84%
La fase piloto la ejecutó Michelmersh Brick Holdings en su planta de West Sussex con 292.624 libras del programa gubernamental Net Zero Innovation Portfolio (NZIP), una cartera de 1.000 millones de libras destinada a abaratar la descarbonización industrial en el Reino Unido. El equipo completó tres ciclos de cocción completos al 100% de hidrógeno verde.
Los ladrillos salieron del horno con una resistencia a la compresión superior a 27 N/mm², clasificación F2 de resistencia a las heladas y absorción de agua por debajo del 12%: las mismas especificaciones técnicas que los cocidos con gas natural.
La reducción de emisiones alcanzó el 84%, muy por encima del 60% que el programa gubernamental había fijado como objetivo.
El reto de producir ladrillos con hidrógeno verde
El principal reto técnico no es la temperatura. El hidrógeno arde perfectamente por encima de 1.000 °C, que es el umbral estándar para la cocción de arcilla. El problema es lo que genera: vapor de agua.
A diferencia del gas natural, el hidrógeno no produce carbono al arder, pero sí libera humedad, y ese exceso eleva la humedad relativa dentro del horno justo durante la sinterización.
La sinterización es la fase clave: el momento en que la arcilla se funde parcialmente y adquiere su dureza definitiva. Si la humedad varía sin control, la pieza puede cambiar de color, perder uniformidad o quedar estructuralmente comprometida.
El equipo de Michelmersh tuvo que monitorizar y ajustar la ventilación en tiempo real durante toda la cocción para mantener estables las condiciones interiores.
Que los ladrillos resultantes superasen todos los estándares técnicos y estéticos confirma que el problema de humedad es manejable con los sistemas de ventilación industrial actuales.
La planta de Denton que convertirá 224 quemadores de gas en hidrógeno verde
El salto a escala comercial lo da Wienerberger en Denton (Manchester), con una inversión de aproximadamente 7 millones de euros. El proyecto no requiere construir nuevas instalaciones: reconvierte dos hornos de túnel ya existentes, sustituyendo sus 224 quemadores de gas natural por un sistema de suministro de hidrógeno verde.
El combustible llegará desde Trafford Green Hydrogen, empresa constituida por Carlton Power y Schroders Greencoat, con la que se ha firmado un contrato de suministro de quince años.
El hidrógeno se transportará en camiones cisterna hasta una estación de descarga y reducción de presión instalada en la propia planta.
El proyecto cuenta con financiación del Industrial Energy Transformation Fund (IETF) y del programa Hydrogen Allocation Rounds (HAR) del gobierno británico. El cronograma prevé el primer horno completamente operativo en 2027 y la transición al 100% de hidrógeno terminada en 2028.
La reducción de miles de toneladas de CO₂ al año y un ladrillo ya expuesto en el Museo de Ciencias de Londres
Cuando la planta de Denton funcione a pleno rendimiento con hidrógeno, la reducción de emisiones se situará en más de 11.600 toneladas de CO₂ anuales, una cifra equivalente al consumo energético de unos 4.957 hogares británicos al año.
El proyecto no termina aquí. Wienerberger trabaja en paralelo en una estrategia híbrida que incluye hornos eléctricos para la fabricación de tejas en otras instalaciones del grupo.
Esto refleja la postura mayoritaria en la industria cerámica europea: no existe una solución única, sino un conjunto de tecnologías complementarias para reducir emisiones según el proceso productivo concreto.
Por último, como dato de color, el primer ladrillo cocido con hidrógeno verde en los ensayos piloto ya tiene un destino permanente: el Museo de Ciencias de Londres, en la galería Energy Revolution. Es, de momento, el único ejemplar a escala real producido mediante este proceso.