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Cuándo se descubrió la electricidad: historia y científicos que cambiaron el mundo

¿Cuándo se descubrió la electricidad? Conoce la historia, los experimentos y los científicos que sentaron las bases del mundo moderno.

Historia de la bombilla eléctrica

Thomas Edison

Hallazgo cueva volcánica en Venus

  • Francisco María
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La electricidad no apareció de repente como si alguien hubiera encendido un interruptor gigante en la historia. No hubo un día concreto en que alguien gritara “¡Eureka, la electricidad!”. En realidad, fue un proceso largo, lleno de observaciones curiosas, experimentos arriesgados y mentes brillantes que fueron conectando piezas durante más de dos mil años.

Vamos por partes.

El primer “¿qué está pasando aquí?”: la Antigüedad

Hacia el año 600 a.C., el filósofo griego Tales de Mileto hizo algo muy simple: frotó ámbar con piel o lana. Lo que vio fue sorprendente para su época. El ámbar comenzaba a atraer pequeñas partículas, como si tuviera una especie de “magia” invisible.

Obviamente, no habló de electrones ni de cargas eléctricas. Pero dejó constancia del fenómeno. Y aquí viene un detalle curioso: la palabra “electricidad” viene del griego elektron, que significa precisamente ámbar. Ya desde entonces la chispa estaba ahí, aunque nadie entendiera del todo qué era.

Durante siglos, este fenómeno fue más una curiosidad que otra cosa. No había una teoría detrás, solo observaciones sueltas.

Siglo XVII: cuando la curiosidad se volvió ciencia

El salto serio llegó muchos siglos después con el científico inglés William Gilbert. En 1600 sale a la luz De Magnete, una obra importante en la época donde diferenció claramente magnetismo y electricidad. Recordemos que esto se mezclaba sin mucho rigor.

Gilbert y su estudio de los materiales fueron los primeros en usar la palabra «eléctrico». Lo importante no fue solo lo que descubrió, sino cómo lo hizo: con método, con experimentación y con intención científica. Ahí empezó realmente el estudio formal de la electricidad.

Siglo XVIII: rayos, ranas y la primera batería

En el siglo XVIII la electricidad se puso de moda. Literalmente. Se hacían demostraciones públicas con chispas y descargas que dejaban a la gente fascinada.

Uno de los nombres más conocidos es Benjamin Franklin. En 1752 realizó su famoso experimento de la cometa durante una tormenta. La imagen es potente: una cometa bajo la lluvia, una llave metálica y un rayo demostrando que las tormentas tenían naturaleza eléctrica. Franklin no solo demostró que los rayos eran descargas eléctricas, sino que insistió en crear los conceptos de las cargas positiva y negativa; de ahí, asimismo, la invención del pararrayos.

Simultáneamente, en Italia, el también físico ruivo Luigi Galvani observó que las patas de una rana muerta se contraían al aplicar electricidad. Ello lo llevó a hablar de «electricidad animal». Puede parecer raro pero abrió un debate muy amplio. Quien dio el siguiente paso fue Alessandro Volta. En 1800 inventó la pila voltaica, la primera batería capaz de generar una corriente continua de forma estable. Por primera vez la electricidad ya no dejaba de depender de la fricción o de fenómenos puntuales sino que podía generarse de forma constante. Era un cambio total, radical, de las reglas del juego. El siglo XIX: la electricidad se vuelve imparable Y en este punto ya todo comienza a acelerar.

El momento lento: Faraday 4 En 1831, el británico Michael Faraday descubrió la inducción electromagnética y demostró que un campo magnético en movimiento podría generar una corriente eléctrica.Dicho de forma sencilla: movimiento más magnetismo igual a electricidad.

Este principio es la base de los generadores eléctricos modernos. Sin Faraday, no habría centrales eléctricas tal como las conocemos.

Maxwell: el que lo explicó todo

Un poco tiempo después, el físico escocés James Clerk Maxwell puso en orden matemático la cuestión. En la década de 1860 formuló sus famosas ecuaciones del electromagnetismo. De esta forma vino a demostrar que electricidad, magnetismo y luz formaban estaban muy conectadas.

De repente, el mundo descubrió que luz no era algo separado, sino una onda electromagnética. Era el punto de partida para desarrollar otras tecnologías, como la radio o las telecomunicaciones.

Edison vs Tesla: la batalla eléctrica

Con el paso del siglo XIX la electricidad empezó a salir de los laboratorios y a llegar a las casas. El archiconocido Thomas Edison perfeccionó la bombilla incandescente y estudió los sistemas de corriente continua (DC). Pero la historia no estaba cerrada.

El ingeniero Nikola Tesla tenía su propia tesis sobre la corriente alterna (AC), una teoría que parecía mucho más eficiente para transportar electricidad a largas distancias. ¿Consecuencia? La llamada “guerra de las corrientes”. Hubo campañas de desprestigio, demostraciones públicas y una competencia feroz.

Finalmente, la corriente alterna se impuso como estándar global. Y gracias a eso hoy podemos transportar electricidad a kilómetros y kilómetros sin pérdidas descomunales.

Entonces, ¿cuándo se descubrió realmente?

No hay una fecha única. Podríamos marcar varios momentos clave:

La electricidad siempre estuvo ahí. Lo que cambió fue nuestra capacidad para entenderla, dominarla y convertirla en motor del mundo moderno.

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