Científicos quieren llevar a 2400 personas a Alfa Centauri en un viaje interestelar de 400 años de duración en una nave de 58km
La nave Chrysalis sería la responsable de llevar a los humanos hasta Alfa Centauri
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Leyendo el titular parece una idea sacada directamente de una película de ciencia ficción, pero no lo es, o al menos no del todo, ya que un grupo de ingenieros ha imaginado cómo sería enviar humanos fuera del sistema solar en un viaje que duraría siglos y con destino Alfa Centauri que sabemos que es el sistema solar más cercano a la Tierra.
Una noticia que ya sorprendió a muchos meses atrás cuando el proyecto comenzó a gestarse en forma de idea para un concurso de diseño. Se dijo que podrían ser 1.000 humanos los que tal vez podrían viajar a unos 40 billones de kilómetros de la Tierra en un viaje espacial que duraría la friolera de 4 siglos. Pero ahora de nuevo se habla de ello, ya que se han dado más detalles y se ha aumentado el número de gente que podría ir en la nave que se ha pensado. La idea es poder alcanzar una colonia que llegue las 2.400 personas, sin embargo, el viaje va a ser para muchos todo un imposible ya que aquellos que sean elegidos sabrían desde el primer momento que no verían el final del viaje. Serían sus hijos, o los hijos de sus hijos, quienes lo harían y con ello, que la colonia aumente a partir de la cifra de viajeros inicial en torno a los 1.500.
Científicos quieren llevar a 2400 personas a Alfa Centauri
El proyecto se llama Chrysalis y, más que una nave espacial al uso, es algo mucho más grande. De hecho, la cifra impresiona con unos 58 kilómetros de largo por lo que hablamos de una estructura gigantesca pensada para albergar a miles de personas durante generaciones.
La idea no es sólo viajar, sino vivir ahí dentro como si fuera un mundo cerrado. Por eso el diseño está dividido en capas, como si fuera una especie de muñeca rusa gigante. Cada nivel tiene su función, y todo está pensado para que nada dependa del exterior. De este modo en la parte más interna iría todo lo relacionado con la comida, es decir, cultivos, hongos, incluso pequeños animales. Todo controlado, todo medido. No hay otra opción si el viaje dura 400 años.
Luego vendrían los espacios que hacen que aquello no sea sólo supervivencia. Parques, escuelas, hospitales, bibliotecas, es decir, lugares que, en el fondo, sirven para que la vida no se convierta en algo puramente mecánico. Más arriba estarían las viviendas, pensadas para familias, con sistemas para mantener el aire y la temperatura estables. Y en el exterior, la parte más industrial dedicada al reciclaje y a la fabricación, tareas que además, harían los robots.
Cómo se vive sin gravedad y sin salir nunca
Uno de los retos más evidentes es la gravedad. Estar tanto tiempo en el espacio sin ella no es viable, así que la solución que plantean es bastante clásica dentro de este tipo de ideas que además ya hemos visto en algunas películas del género, y consiste en hacer girar la nave. Ese movimiento constante generaría una especie de gravedad artificial, lo suficiente como para que el cuerpo humano funcione de manera más o menos normal.
También han pensado en algo que, a veces, se pasa por alto: el entorno. No se trataría solo de producir comida, sino de crear ecosistemas. Bosques, diferentes climas, biodiversidad y todo dentro de una estructura cerrada, algo que suena exagerado pero que, si tenemos en cuenta los cientos de años que va a durar, ciertamente cobra sentido.
Antes de salir, décadas de aislamiento en la Tierra
Aquí viene otra parte que llama bastante la atención. Antes de lanzar una misión así, los propios diseñadores plantean que los futuros tripulantes deberían pasar décadas viviendo en aislamiento en la Tierra. El lugar elegido sería la Antártida. Allí, durante 70 u 80 años, se probaría si es posible adaptarse a una vida completamente cerrada, sin contacto real con el exterior.
No es solo una prueba técnica. Es, sobre todo, psicológica. Porque una cosa es imaginarlo y otra muy distinta vivir sabiendo que no puedes salir de ese entorno nunca.
Quién toma las decisiones en un viaje de 400 años
Otro tema complicado es el de la organización. Mantener una sociedad estable durante tanto tiempo no depende sólo de la tecnología. La propuesta habla de una mezcla entre decisiones humanas y sistemas de inteligencia artificial. Estos últimos ayudarían a gestionar recursos, coordinar tareas y, algo importante, asegurar que el conocimiento no se pierda con el paso de las generaciones. En cuanto a la población, aunque podrían viajar 2.400 personas, la idea sería mantener una cifra más baja, en torno a 1.500. Para ello, habría un control bastante estricto de los nacimientos. No es un detalle menor. De hecho, es uno de los puntos que más debate genera.
Por ahora es solo un concepto, pero deja una pregunta abierta
A día de hoy no hay planes reales para construir algo así. Chrysalis nació como parte de un concurso de diseño, dentro del Proyecto Hyperion, y ganó precisamente por lo detallado de su planteamiento, pero eso no significa que vaya a hacerse. Pero tampoco que sea imposible a largo plazo.
Porque, al final, la idea que hay detrás es bastante clara. Si algún día la humanidad necesita salir de la Tierra, no bastará con cohetes más rápidos. Hará falta replantearlo todo, así que proyectos como este, por extraños que parezcan, empiezan a tener sentido.