Ciencia
Medioambiente

La ciencia brinda por un logro inesperado: una diminuta bacteria podría convertir el metano en recurso productivo

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

El cambio climático está generándonos nuevos retos, pero la ciencia ha reaccionado con inventos para purificar el agua, aprovechar mejor los recursos y dar un buen uso a la economía circular. Ahora ha surgido un inesperado aliado para proteger al medioambiente: una bacteria.

Según un estudio científico publicado en la revista especializada Energy & Environment Nexus, ciertas bacterias microscópicas son capaces de consumir metano, uno de los gases de efecto invernadero más peligrosos, y transformarlo en materiales útiles.

El hallazgo no sólo supone un avance ambiental, sino que plantea un cambio de paradigma: convertir un residuo altamente contaminante en un recurso con valor industrial y productivo.

La ciencia investiga una bacteria que se alimenta de metano y lucha contra el cambio climático

El avance científico se basa en los llamados microorganismos metanotrofos, bacterias que utilizan el metano como fuente de energía y de carbono. Estas especies oxidan el gas mediante enzimas específicas y lo incorporan a su metabolismo, convirtiéndolo en biomasa.

La investigación explica que algunas de estas bacterias pueden almacenar el carbono en forma de biopolímeros. Es decir, un material con aplicaciones directas en la fabricación de plásticos biodegradables

Otras cepas generan biomasa rica en proteínas, por lo que tienen un uso potencial en la producción de piensos para animales o como base para nuevos bioproductos.

Este enfoque biotecnológico destaca por su eficiencia, ya que permite reducir emisiones de metano sin recurrir a procesos químicos intensivos en energía, lo que supone una ventaja clave desde el punto de vista ambiental.

Una bacteria convierte un problema climático en una oportunidad industrial

Pero lo mejor de todo es su posible aplicación a gran escala. Los investigadores analizaron cómo estos microorganismos podrían integrarse en biofiltros y biorreactores instalados en vertederos, plantas de tratamiento de aguas residuales o instalaciones de biogás.

En estos entornos, las bacterias consumirían el metano generado de forma natural, lo que impediría que llegue a la atmósfera y lo transformaría en productos de valor.

El impacto sería doble. Por un lado, se lograría una reducción directa de las emisiones de uno de los gases más nocivos para el clima. Por otro, se obtendrían materiales que actualmente dependen del petróleo y otros combustibles fósiles.

Aun así, no será algo que ocurra mañana. El proyecto todavía tiene desafíos técnicos y económicos que superar, para su implementación a gran escala. No obstante, los resultados son muy prometedores.

Es una prueba más de que las bacterias pueden convertir un gas contaminante en recursos útiles, lo que sitúa a la biotecnología como una de las herramientas más sólidas en la lucha contra el cambio climático.

Por qué el metano tiene un impacto tan grande en el medioambiente

El metano es uno de los grandes protagonistas del calentamiento global. Aunque permanece menos tiempo en la atmósfera que el dióxido de carbono, su capacidad para retener el calor es muy superior, lo que lo convierte en una amenaza especialmente agresiva para el clima.

Además, se libera en grandes cantidades en vertederos, explotaciones ganaderas, plantas de biogás, sistemas de aguas residuales y durante la extracción de combustibles fósiles.

Hasta ahora, las estrategias para combatirlo se han centrado en reducir las emisiones o quemar el gas para evitar su liberación directa. Ahora, una nueva posibilidad es aprovecharlo antes de que llegue a la atmósfera.