Energía

China construye embalses como si no hubiera un mañana, pero su objetivo no es el agua sino almacenar energía

China intensifica la construcción de infraestructuras hidráulicas de gran escala para consolidar su capacidad de almacenamiento energético y estabilizar la red eléctrica nacional. (Representación)
China intensifica la construcción de infraestructuras hidráulicas de gran escala para consolidar su capacidad de almacenamiento energético y estabilizar la red eléctrica nacional. (Representación)
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Algunos expertos tienen la impresión de que China ha cambiado por completo su estrategia energética para los próximos años. Aunque el país construye embalses a un ritmo frenético, la prioridad de Pekín ya no reside únicamente en la gestión de recursos hídricos o la generación hidroeléctrica tradicional.

De acuerdo con los planes gubernamentales, el verdadero objetivo de China se centra en convertir estas infraestructuras en gigantescas baterías de agua para sostener su red eléctrica. Esto se debe a la necesidad crítica de integrar el flujo masivo de energía solar y eólica que el país ha desplegado.

Al no ser fuentes constantes, el sistema requiere un respaldo que evite el colapso ante la intermitencia del tiempo. Tal como apunta el analista Henry Sanderson, China busca crear un sistema eléctrico donde el almacenamiento sea la pieza clave de su poderío industrial.

China busca almacenar energía de forma masiva

China está utilizando los embalses como almacenamiento por bombeo para guardar excedentes de energía renovable. El nuevo plan quinquenal del país, analizado por Sanderson, establece una meta ambiciosa de añadir 100 GW de capacidad en esta tecnología durante los próximos cinco años.

Actualmente, la nación opera unos 59 GW, lo que supone casi duplicar su potencia instalada en un tiempo récord para superar con creces los objetivos previos.

En el substack Volt Insight, Sanderson explica que, a diferencia de las baterías químicas, estos proyectos mueven agua entre dos depósitos a distintas alturas. Cuando sobra electricidad de los parques solares, se bombea el agua hacia arriba; cuando falta, se deja caer para mover turbinas. Esta técnica permite que las centrales hidroeléctricas funcionen en tándem con la energía limpia, lo que suaviza el perfil de entrega de potencia que viaja por las líneas de larga distancia.

La megainfraestructura de China para lograr el almacenamiento de energía

La escala de las obras no tiene precedentes, incluso para los estándares de China. En la provincia de Sichuan, el gobierno chino ha levantado la estación de bombeo de Lianghekou, integrada en el río Yalong. Esta mole alcanzará una capacidad de 4,2 GW, una cifra que dobla la potencia de la famosa presa Hoover en Estados Unidos.

Según los datos de la International Hydropower Association (IHA), China lideró la expansión mundial en 2024, aportando casi la mitad de la nueva capacidad hidroeléctrica global. Almacenar energía a gran escala reduce la dependencia de los precios del combustible fósil y protege la economía ante posibles choques externos en el mercado del petróleo o el gas.

Las cuencas de los ríos Jinsha y Lancang, este último conocido como el Mekong, albergarán bases de integración agua-viento-solar para garantizar un suministro ininterrumpido.

La diversificación china más allá del litio

Aunque el bombeo hidráulico es la prioridad por su escala, el almacenamiento mediante baterías de iones de litio también registra récords históricos. Las cifras de la Alianza de Almacenamiento de Energía de China (CNESA), publicadas en el informe Informe 2025 sobre la industria del almacenamiento energético en China, indican que la capacidad instalada de almacenamiento nuevo alcanzó los 144,7 GW al cierre de 2025. Esto representa un salto del 85% respecto al año anterior, lo que consolida a las baterías como el complemento ideal para periodos de corta duración.

No obstante, el país ya explora alternativas para no depender exclusivamente del litio, cuyo precio suele mostrarse volátil. En regiones como Mongolia Interior, se han puesto en marcha sistemas híbridos que combinan el litio con baterías de flujo de vanadio. Según el medio Energy-Storage, el sector también apuesta por:

  • Baterías de ion-sodio, que ya se comercializan a escala industrial.
  • Sistemas de aire comprimido y almacenamiento por gravedad.
  • Uso de hidrógeno y almacenamiento térmico en proyectos de demostración.

La rentabilidad de estos proyectos ha mejorado gracias a que el gobierno incluyó el almacenamiento independiente en los mecanismos de precios eléctricos. Esto permite que las empresas obtengan retornos más claros, lo que aumenta la inversión privada en un mercado que, según CNESA, transita de un modelo impulsado por políticas a uno guiado por el mercado. Lo que queda claro es que, para China, el agua es ahora el mejor envase para guardar los rayos de sol y las ráfagas de viento.

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