El cerebro sabe el momento en que un humano ha muerto
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Un nuevo estudio no solo confirma que el cerebro sabe el momento en que un humano ha muerto, también informa de que hay personas que pueden mantenerse al tanto de cuanto sucede a su alrededor en esta traumática fase.
Sin duda, ha sido una cuestión que ha intrigado siempre a la humanidad. ¿De verdad una persona puede saber que ha muerto o está pereciendo? ¿Sería capaz de estar al tanto de cuanto sucede a su alrededor en los primeros minutos de su muerte? El arte ha teorizado mucho sobre ello, pero, ¿y la ciencia?
Un estudio muestra que el cerebro sabe el momento de la muerte
Esta cuestión se la ha hecho también un equipo de investigadores de la Universidad de Southampton, y se han cuestionado si el cerebro continúa funcionando una vez una persona ha fallecido.
Para llevar a cabo las pesquisas, han contado con un equipo multidisciplinar de investigadores que ha confirmado que la conciencia sigue funcionando incluso una vez el corazón ha parado y ya no late.
Es decir, se podría afirmar que la conciencia humana permanece unos minutos atrapada en un cuerpo humano una vez este ha fallecido, o sea, que la actividad cerebral continúa por un breve espacio de tiempo.
A esta conclusión se ha llegado después de estudiar a un grupo de personas que sufrieron un paro cardiaco o un infarto, quienes confirmaron que estaban al tanto de lo que ocurría a su alrededor mientras eran declarados muertos a la vez que se les aplicaba reanimación cardiopulmonar.
A tenor de los resultados obtenidos, algunas personas dicen haber escuchado al médico que los atendía anunciar su muerte y avisar a otros expertos para intentar retornarlo a la vida.
Algunos los voluntarios estudiados confirman estar al tanto de cuanto sucedía a su alrededor, y dicen tener imágenes visuales de la situación durante los minutos que estuvieron clínicamente muertos.
La muerte se declara en el momento en que un corazón deja de latir. Sin embargo, esto no implica que el cerebro haya cesado su funcionamiento. Así pues, se trata de probar que este sigue consciente y trabajando durante unos minutos.
Este estudio puede ser muy útil para mejorar la calidad de las resurrecciones en individuos clínicamente muertos que pueden sufrir daños cerebrales en este proceso traumático.
Así pues, personas que han vivido experiencias cercanas a la muerte pueden volver a vivir con una transformación positiva, siendo más altruistas y comprometidas con su sociedad y su entorno, como afirman los expertos del estudio.
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