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Adiós a las casas de siempre: crean un hormigón hecho con maíz para crear casas impresas en 3D

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

El hormigón domina el sector de la construcción, pero es uno de los materiales que más contribuyen a las emisiones de CO2 a nivel global, ya que la fabricación de cemento implica un consumo energético muy elevado. Sin embargo, el aumento constante de la población exige la construcción de viviendas asequibles, y aquí es donde entra en juego un innovador hormigón elaborado a partir de maíz, capaz de crear casas impresas en 3D y reducir hasta un 70% las emisiones de carbono respecto al convencional. Bautizado como Corncretl (un juego de palabras entre corn (maíz en inglés) y concrete (hormigón), este material nació de la mano de Dinorah Martínez Schulte y Edurne Morales, cofundadoras del colectivo mexicano de arquitectura Manufactura.

Fabricado con residuos sólidos de maíz, cal y nejayote (el agua residual que se genera al cocer el maíz con cal para hacer las clásicas tortillas que se usan en los tacos y enchiladas), se puede imprimir en 3D con brazos robóticos, lo que elimina la necesidad de encofrado tradicional y reduce el desperdicio de material hasta en un 90%. El proyecto se desarrolló durante la Residencia Wasp 2025, celebrada en Massa Lombarda (Italia) en colaboración con Wasp 3D Industrial Partners, una empresa italiana referente a nivel mundial en maquinaria y técnicas de construcción en 3D. Allí, el equipo de Manufactura perfeccionó la fórmula, llevó a cabo ensayos estructurales y creó los primeros prototipos impresos a escala real.

El nuevo hormigón de maíz para crear casas en 3D

Corncretl parte de un elemento muy cotidiano en México: el maíz y, en concreto, la tortilla. El nejayote es el agua rica en calcio que queda tras cocer el maíz con cal durante la nixtamalización, y normalmente se desecha. Desde Manufactura explican que el proyecto surgió a raíz de una colaboración con una taquería, e incluso llegaron a trasladar 25 kilos de nejayote desde Berlín hasta Massa Lombarda para convertirlo en una mezcla imprimible.

La fórmula se completa con áridos de caliza y Geocalce T, una mezcla mineral basada en cal hidráulica natural (NHL 3.5), arena de sílice, caliza dolomítica y polvo de mármol de Carrara. Según explicó Dinorah Schulte, «el material combina derivados reciclados de nejayote con estos componentes minerales para lograr un resultado sólido y versátil».

Antes de la impresión, los residuos se recogen, se secan y se muelen hasta obtener un tamaño de partícula uniforme, lo que permite evitar atascos y asegurar una extrusión estable. Las pruebas se realizaron con un sistema WASP Concrete HD y un brazo robótico KUKA. En los prototipos obtenidos, la mezcla consiguió curar a temperatura ambiente en apenas dos o tres días, un tiempo muy inferior al de los materiales convencionales.

«El material combina derivados reciclados de nejayote con piedra caliza y polvo de mármol de Carrara, conectando el conocimiento de construcción prehispánica de México con las tradiciones materiales del norte de Italia», comenta Schulte a Fast Company.

Una de las principales ventajas está en la reducción de residuos. Al trabajar mediante impresión capa a capa, se elimina el encofrado y el desperdicio de material puede disminuir hasta un 90%, según el planteamiento del proyecto. Además, se desarrollaron paneles modulares de pared de 40, 60 y 80 centímetros de altura.

«El proyecto emplea una estructura de relleno interna que permite que la pared impresa en 3D sea autoportante, eliminando la necesidad de andamios externos durante la fabricación», señala Schulte. Una de sus propiedades más destacadas es su capacidad de autorrepararse. Cuando aparece una microfisura en el material, la humedad ambiental activa la cal que había quedado sin reaccionar, provocando su recristalización y sellando de forma natural la grieta sin necesidad de intervención externa.

En este contexto, la cal desempeña un papel clave dentro de Corncretl. No se trata de un simple componente «ecológico», sino de un elemento esencial en la lógica del material. Los sistemas basados en cal se endurecen a temperatura ambiente y requieren menores temperaturas de calcinación que el cemento Portland, lo que reduce tanto el consumo energético como las emisiones asociadas.

Futuro del sector de la construcción

En los últimos años, numerosos estudios centrados en materiales sostenibles han puesto el foco en encontrar alternativas al hormigón tradicional. En este contexto, propuestas como el hormigón elaborado a partir de maíz representan un avance interesante, aunque todavía se encuentran en fase experimental.

En 2022, un grupo de científicos de la Universidad de Tokio desarrolló un material de construcción a partir de desechos orgánicos como posos de café, restos de frutas y verduras trituradas e incluso algas. Según sus conclusiones, este material podía superar en dureza al cemento convencional. Por su parte, investigadores del Real Instituto Tecnológico de Melbourne crearon un sistema de construcción basado en tierra apisonada recubierta con cartón. Esta técnica elimina completamente la necesidad de utilizar cemento, reduciendo el impacto ambiental sin comprometer la resistencia estructural.