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Buenas noticias para los que viven con sus padres en Barcelona: requisitos para la ayuda de 733 euros

No se trata de una paga automática ni universal, sino de una medida condicionada

El IMV es una prestación no contributiva gestionada por la Seguridad Social

Con la subida de los precios de las viviendas, cada vez son más los jóvenes que no pueden independizarse y viven con sus padres. Todos ellos deben saber que existe una ayuda de hasta 733 euros mensuales pensada específicamente para jóvenes que no se han emancipado, ¿realmente se puede cobrar viviendo en el domicilio familiar?

La respuesta es más matizada de lo que parecen indicar algunos titulares, y tiene que ver con los cambios recientes en el Ingreso Mínimo Vital. En 2026, esta prestación se ha actualizado con una revalorización relevante que ha elevado las cuantías mínimas garantizadas. En este contexto, determinados jóvenes que viven con sus padres en Barcelona pueden acceder a una ayuda cercana a los 733 euros al mes, siempre que cumplan requisitos muy concretos. No se trata de una paga automática ni universal, sino de una medida condicionada que busca proteger a quienes, pese a vivir en el hogar familiar, no cuentan con respaldo económico real.

La ayuda de 733 euros para jóvenes viven con sus padres en Barcelona

La llamada “ayuda de 733 euros” no es una prestación nueva, sino la cuantía mínima garantizada del Ingreso Mínimo Vital (IMV) para una persona adulta que constituye una unidad económica independiente. Tras la revalorización aplicada en 2026, esta cantidad se sitúa en torno a los 733,6–733,9 euros mensuales, según los tramos y ajustes establecidos por la normativa vigente.

El IMV es una prestación no contributiva gestionada por la Seguridad Social y dependiente del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

Su objetivo es garantizar un nivel mínimo de ingresos a personas en situación de vulnerabilidad económica, cubriendo necesidades básicas como la alimentación o los suministros esenciales. Tradicionalmente, esta ayuda se asociaba a hogares completos sin ingresos suficientes, pero en los últimos años se ha ido ampliando su alcance para adaptarse a realidades sociales más complejas, especialmente entre la población joven.

Jóvenes que viven con sus padres: cuándo es posible cobrarla

Uno de los cambios que más interés ha despertado es la posibilidad de acceder al IMV viviendo en casa de los padres. Este norma tiene condiciones estrictas: no se refiere  tanto a la convivencia física como la independencia económica. Es decir, la Seguridad Social evalúa si el solicitante forma o no parte de la unidad económica familiar.

Quiénes pueden optar a esta ayuda

Pueden optar a esta ayuda jóvenes de 23 años o más que acrediten que no dependen económicamente de sus padres, aunque compartan domicilio. También existen excepciones para jóvenes de entre 18 y 22 años en situaciones muy concretas, como haber estado tutelados por la administración, ser víctimas de violencia de género o encontrarse en situación de sinhogarismo. En todos los casos, la prestación se concede a título individual, no como complemento a la renta familiar.

Requisitos de edad y de independencia económica

La edad es importante. Con carácter general, el IMV individual exige tener al menos 23 años. A partir de esa edad, el solicitante debe demostrar que actúa como unidad económica independiente. Esto implica no compartir ingresos ni gastos estructurales con los padres, algo que va más allá de pagar pequeñas aportaciones domésticas.

Además, la normativa exige haber vivido fuera del domicilio familiar durante un periodo previo. En el caso de jóvenes de entre 23 y 29 años, ese periodo mínimo es de dos años; a partir de los 30, se reduce a un año. Esta condición busca evitar solicitudes de personas que nunca han tenido una vida económica independiente. La acreditación suele realizarse mediante empadronamientos históricos, contratos de alquiler, vida laboral o altas previas en la Seguridad Social.

Límites de ingresos y patrimonio

Como ocurre con el resto de los beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital, es imprescindible encontrarse por debajo de determinados ingresos y patrimonio. La Seguridad Social analiza tanto los beneficios del trabajo como otras fuentes de ingresos, así como el valor de bienes y ahorros. Si se superan los límites establecidos, la solicitud se deniega, independientemente de la edad o de la situación familiar.

También es obligatorio acreditar residencia legal y continuada en España durante al menos un año inmediatamente anterior a la solicitud, salvo en supuestos excepcionales recogidos en la ley. Estos criterios son comunes a todas las modalidades del IMV y se revisan periódicamente para comprobar que la situación de vulnerabilidad se mantiene.

Cómo se solicita la ayuda de los jóvenes que viven con sus padre

La solicitud del Ingreso Mínimo Vital puede realizarse por vía telemática a través de la Sede Electrónica de la Seguridad Social, utilizando certificado digital, sistema Cl@ve o DNI electrónico. También existe la opción presencial, solicitando cita previa en una oficina de la Seguridad Social.

Durante el proceso, se requiere aportar documentación que justifique tanto la situación económica como la independencia familiar.

El plazo máximo de resolución es de seis meses. Si pasado ese tiempo no se recibe respuesta, la solicitud se considera desestimada por silencio administrativo, aunque es posible presentar reclamación. En caso de concesión, el pago se realiza de forma mensual mediante transferencia bancaria, y el derecho económico suele reconocerse desde el mes siguiente al de la solicitud.