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Este pueblo canario lleva diez años siendo uno de los más bonitos de España

En 2019, este municipio de Gran Canaria fue incluido en el Patrimonio Mundial de la UNESCO

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  • Rafael Sánchez
  • Redactor de Nacional de OKDIARIO. Graduado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. rafael.sanchez@okdiario.com

Tejeda, en Gran Canaria, cumple diez años formando parte de la Asociación de los Pueblos más Bonitos de España, una distinción que reconoce no solo su belleza, sino también la coherencia en la gestión del territorio.

Este pequeño pueblo canario ha apostado durante la última década por un crecimiento pausado, sostenible y profundamente ligado a su identidad. Un modelo que despierta el interés tanto del turismo responsable como de quienes buscan una forma de vida más tranquila, en contacto con la naturaleza y la cultura local.

Un reconocimiento que avala un modelo de desarrollo sostenible

Durante diez años, Tejeda ha demostrado una continuidad en la conservación de su patrimonio urbano y natural, manteniendo intactos sus valores arquitectónicos y paisajísticos. Desde la red de los pueblos más bonitos de España se subraya especialmente su capacidad para preservar el carácter del entorno y el ritmo de vida local, algo cada vez más escaso en los destinos rurales de éxito. Asimismo, el trabajo conjunto del ayuntamiento y de los vecinos ha sido clave para evitar la degradación del paisaje y garantizar una alta calidad de vida, convirtiendo al municipio en un referente.

Patrimonio natural y cultural

En 2019, este municipio de Gran Canaria fue incluido en el Patrimonio Mundial de la UNESCO, dentro del conjunto de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria, un reconocimiento que refuerza su importancia histórica y cultural a escala internacional.

Además, su integración en la Reserva de la Biosfera subraya la relevancia ambiental del entorno. Rodeado por montañas y formaciones volcánicas emblemáticas, como el Roque Nublo o el Roque Bentayga, Tejeda se asienta sobre un territorio que combina naturaleza, arqueología y espiritualidad ancestral, con vestigios de los antiguos pobladores de la isla que aún hoy marcan el paisaje.

Tradiciones vivas que definen la identidad del pueblo

El paso del tiempo no ha diluido las tradiciones de Tejeda, sino que las ha reforzado. El municipio conserva un calendario festivo profundamente ligado a la tierra, donde destaca la Fiesta del Almendro en Flor, declarada de interés turístico nacional.

Cada invierno, la floración de los almendros transforma el valle en un espectáculo natural que atrae a visitantes de toda la isla y del exterior. Esta celebración es una reivindicación de la gastronomía local, con dulces tradicionales como mazapanes, turrones y pasteles elaborados con este fruto.

Un casco que conserva la esencia rural

Pasear por aquí es recorrer casas blancas, tejados rojizos y calles empedradas que conforman una imagen coherente, cuidada y profundamente ligada a la identidad canaria.

La iglesia continúa siendo el eje de la vida social, pero a su alrededor se articulan otros espacios clave, como el Museo de las Tradiciones, donde se explica el modo de vida rural y la evolución histórica del municipio.

Naturaleza, deporte y cielos limpios como valor añadido

Tejeda se ha posicionado también como un destino privilegiado para el turismo activo y de naturaleza. Sus senderos, rutas de montaña y desniveles atraen a aficionados al senderismo, el trail, la bici o la escalada.

A ello se suma un valor cada vez más apreciado: la calidad del cielo nocturno. La baja contaminación lumínica lo convierte en un enclave idóneo para la observación astronómica y la fotografía nocturna. Miradores como el Roque Palmés, con vistas al noroeste de la isla y al Valle de La Aldea, refuerzan el contacto directo con el paisaje.