Bebés

Lo que no te contaron sobre ser mamá

A partir del momento en el que una mujer descubre que está embarazada y empieza a darlo a conocer a las personas de tu entorno, va a comenzar una fase en su vida llena de emociones y de tener que aguantar las opiniones, comentarios y recomendaciones de sus seres queridos e incluso de desconocidos. Y es que todo el mundo parece que se convierte en entendido en la materia.

Cómo hacerle frente a los síntomas del periodo de gestación, qué comer y qué no durante esos nueve meses, cómo sobrellevar el parto, los cuidados en el postparto, cómo bañar al bebé, cómo darle el pecho…Estos y otros muchos más consejos y datos son los que recibe la gestante y posterior mamá. Sin embargo, hay cosas que nunca le dicen y le cuentan. ¿Quieres saber qué? Te lo contamos a continuación:

1-El dolor físico

Todos conocemos que el momento del alumbramiento, por regla general, es el instante más doloroso de todos los que la mujer experimenta durante el embarazo. No obstante, hay que tener en cuenta que hay otros momentos que también lo son tanto en esos nueve meses como después de dar a luz y que nadie parece que se lo quiere hacer saber.

Nos estamos refiriendo a que las pataditas del bebé cuando aún no ha nacido no son siempre agradables o a cuando se le da el pecho porque, a veces, es doloroso la manera en la que succiona, más aún si a la mujer le han salido grietas. Pero también pueden causar cierto dolor físico cuando le tiene en brazos y le tira del pelo, cuando le araña con sus uñas…

2-El miedo y las dudas

El instinto te guiará. Esto es algo que se les dice con mucha frecuencia a las mamás primerizas, no obstante, no es del todo cierto. En muchas ocasiones, esas mujeres se llenan de miedos y de dudas que les angustian y que no son capaces de hacerlas reaccionar, les bloquean y no saben cómo hacer determinadas acciones que tienen que ver con el cuidado del bebé. Por eso, necesitan sentir el respaldo de sus parejas, de sus propias madres o suegras e incluso de amigas para poder solventar determinadas cuestiones que les preocupan.

Les gustaría ser las mamás perfectas y eso es precisamente lo que, en numerosas ocasiones, les angustia, les preocupa el no poder conseguirlo. Sin embargo, lo fundamental es que tengan claro que nadie es perfecto y que en lo que deben centrarse es en intentar hacer las cosas lo mejor posible. Fallos habrá siempre, pero es que un bebé no es un electrodoméstico que viene con un libro de instrucciones.

3-Los dolores de espalda

Durante el embarazo son muchas las féminas que sufren fuertes dolores de espalda que se van agravando, sobre todo, cuando va creciendo su vientre, ya que eso les hace tener que soportar un “peso extra” en su cuerpo. Sin embargo, no todas las embarazadas saben que esos van a ser los primeros dolores de espalda que van a tener en relación a sus bebés pero no los únicos.

En concreto, una vez que nazcan sus hijos los padecerán debido a que estos les pedirán que les cojan en brazos y eso, después de mucho tiempo, genera malestar notable en la citada espalda. Pero este se irá incrementando conforme los niños vayan creciendo, ya que aumentarán de peso y tenerlos en el regazo, intentando dormirles y calmarles e incluso haciendo ciertas tareas con esos en los brazos, llegará un momento en el que resultará bastante doloroso.

4-Siempre al pie del cañón

De la misma manera, no hay que pasar por alto que tampoco se les dice a las mujeres que desde el momento que vean el rostro de sus pequeños sus vidas cambiarán para siempre y eso supondrá que se conviertan en unas auténticas madrazas, siempre al pie del cañón, en todo momento dispuestas a ayudar y cuidar a sus hijos, preparadas para hacer todo lo que necesiten, preocupadas porque estén bien en cualquier instante…Una mamá lo es las 24 horas del día del resto de su vida, sus pequeños son lo primero siempre, pase lo que pase.

5-El dolor por su hijo

Todo el mundo les explica a las gestantes que tener un hijo es una de las emociones y sentimientos más especiales que hay en la vida, que se experimenta un amor inmenso…No obstante, se les olvida decir que ese amor, a veces, duele. Sí, la mamá le ama tanto que se le parte el corazón cuando enferma, cuando tiene un llanto incontrolable ante el que ya no se sabe que hacer, cuando se cae por primera vez y se hace daño, cuando va creciendo y empieza a sufrir sus primeros varapalos…

Estas son algunas de las cosas que jamás se cuenta a las futuras mamás, sin embargo hay que tener en cuenta una cosa clara: que a pesar de todo el dolor o los miedos y preocupaciones que puedan experimentar, no se arrepentirán de tener un hijo. Una sonrisa de este, una caricia o un abrazo compensan cualquier sufrimiento.