OkBaleares
TRIBUNALES

«Vi el filo y pensé que todo se acababa»: terror, sangre y muerte en el asalto que acabó en tragedia en Inca

El acusado asegura que actuó en pánico y sin recordar cómo se hizo con el cuchillo

El hombre acusado de matar a uno de los asaltantes que irrumpieron en su casa de Inca en septiembre de 2020 ha revivido ante el jurado los 20 segundos de puro horror que, según asegura, cambiaron su vida para siempre. El juicio ha destapado en la sesión de este lunes un relato estremecedor que hiela la sangre.

«Pensaba que me mataban y que luego iban a ir a por mi mujer». Con estas palabras, el acusado describió el momento en que se encontró cara a cara con un intruso armado con un «cuchillo enorme», en una escena que ha dejado la sala en silencio absoluto.

Todo ocurrió al atardecer. Un ruido, los perros ladrando y una silueta al fondo de la parcela. El acusado salió desarmado, con problemas graves de visión y deslumbrado por el sol. Lo que parecía una huida se convirtió en una carrera salvaje hacia él. A tres metros, el brillo del arma le confirmó lo peor: su vida estaba en peligro.

Golpes, patadas, sangre y confusión. Las gafas volaron por los aires tras un impacto contundente. Cayó al suelo. Otro asaltante comenzó a patearlo. El que acabaría muriendo se le subió encima. «Me volví loco», repitió una y otra vez. No recuerda cómo el cuchillo cambió de manos. No sabe si lo arrebató, si cayó al suelo o si simplemente apareció entre el caos. Solo sabe que luchó como pudo hasta que los atacantes huyeron.

Cuando todo terminó, el acusado regresó a casa cubierto de sangre. Pensó que era suya. Se desnudó, dejó la ropa preparada para la policía, se duchó y esperó en pijama. Un comportamiento que la acusación observa con lupa y que ahora pesa como una losa sobre su destino judicial.

El caso entra en su recta final. El fiscal pide 15 años de prisión por homicidio, mientras que los familiares del fallecido elevan el tono y reclaman que se califique como asesinato. Además, el Ministerio Público solicita una indemnización de 157.000 euros para la familia del muerto.

El jurado popular recibirá este martes el objeto del veredicto y quedará incomunicado hasta decidir si lo ocurrido fue legítima defensa en una noche de terror o un crimen que debe pagarse con años de cárcel. La decisión está en sus manos. El drama, ya irreversible.