PRIMERA LÍNEA

Si fue una cortina de humo, Christina Koch la pulverizó

artemis II

Quienes fuimos adolescentes la madrugada del 20 de julio de 1969, pues lo vivimos de nuevo días atrás, con la fascinante odisea de Artemis II, 54 años después del histórico alunizaje del Apolo XI. Es muy cierto que se especuló mucho en aquel entonces sobre la posibilidad de haber sido una simulación creada por los EEUU para no perder la carrera espacial frente a la URSS. 

Para los adolescentes del verano de 1969, hoy pensionistas supervivientes, lo cierto es que Neil Armstrong, Edwin Aldrin y Michael Collins siguen vivos en nuestra memoria, independientemente de ser o no ser ciertas esas teorías conspirativas en pleno apogeo paranoico de la Guerra Fría. Ahora lo que hay son cortinas de humo, que así se llaman las maniobras de despiste en plan de desviar deliberadamente la atención sobre temas importantes, generando lo conocido como ruido secundario, para evitar debatir problemas reales. 

El hecho de coincidir en fechas el Artemis II y el inicio del juicio a Ábalos, Koldo y Aldama ha servido para levantar sospechas sobre utilizar un ruido secundario ante un hito histórico –que implica a la Humanidad– que podría tapar la vergonzosa deriva de comunistas y socialistas en el poder, y que se materializa en el juicio que tiene lugar en el Tribunal Supremo todo el mes de abril. Veamos las fechas. El 1 de abril, lanzamiento de Artemiis II. El 7 de abril, inicio del juicio en el Supremo. El 13 de abril, amerizaje frente a las costas de San Diego de la cápsula Orion donde viajaban los astronautas de la misión espacial de la NASA, Artemis II. De hecho, La 1 sanchista se marcó un programa especial la noche del jueves 12 y todos, a silbar como si nada, cumplido el cuarto día de juicio contra la banda mafiosa del PSOE.

No vi ese programa especial de TVE, porque me da un profundo asco en lo que se ha convertido la que fue mi casa –RTVE– durante cuatro décadas. Para mantenerme informado, decidí acudir a canales de televisión hispanos en los EEUU y algún que otro podcast con invitados ligados a la NASA.

Entiendo que para los más jóvenes todo eso no era más que otro videojuego al que ya están acostumbrados y, salvo excepciones, apenas conscientes de la trascendencia de cuanto estaba sucediendo. El amerizaje de la cápsula Orion era para los de mi edad algo parecido a una ceremonia litúrgica, con perdón. Bueno, y sin pedir perdón también. Estuve todo el tiempo pegado a la pantalla de mi ordenador, sin importar si tocaba comer o no. Quería ver a los astronautas con su traje naranja, aparecer sanos y salvos en el Pacífico, mientras para mis adentros era suficientemente consciente de la mierda que en esas mismas horas envolvía al pútrido Frente Popular que nos gobierna.

Si todo aquello fue aprovechado como cortina de humo por el sanchismo, es del género estúpido, aunque probable. Hasta llegar el momento de escuchar a los cuatro tripulantes hacer declaraciones en el Centro Espacial Johnson en Houston, Texas. La primera en la frente llegó con las declaraciones del primer astronauta afroamericano asignado a una misión lunar, Victor Glover, que conmocionó al mundo al agradecerle a Dios la experiencia vivida, en el momento en que la izquierda putrefacta que gobierna en España prefiere el funeral laico-masónico antes que la ceremonia religiosa. ¡Hijos de Satanás!

En la cubierta del USS John P. Murtha (LPD 26), que rescató a los viajeros del espacio, las imágenes se recreaban en la complicidad de Glover con su compañera de tripulación, la ingeniera de la NASA, Christina Koch. Y si en efecto hubo un circo intentando crear una cortina de humo para tapar lo que estaba sucediendo en el Tribunal Supremo, las palabras de Koch llevaron a pulverizar aquella presunta maniobra –fuera o no fuese cierta– apelando a la palabra mágica por excelencia: Tripulación. Escúchenla. 

«¿Qué diferencia a una tripulación de un equipo? En los últimos diez días, he obtenido la respuesta. Una tripulación son las personas que están en ello todo el tiempo, pase lo que pase; que reman unidas cada minuto con el mismo propósito, que están dispuestas a sacrificarse en todo momento por los demás; que otorgan gracia, que exigen responsabilidad. La tripulación está vinculada de forma ineludible, hermosa y obediente. Así que, al ver la pequeña Tierra, la gente del control de la NASA nos preguntó qué impresión teníamos».

«Honestamente, lo que me impactó fue toda la negrura en torno a la Tierra. La Tierra sólo era el bote salvavidas colgando imperturbable en el universo y hay algo nuevo que sé y es que en el planeta Tierra todos ustedes, las personas que habitan este mundo, son una tripulación».

No hay más preguntas, señoría.

Lo último en OkBaleares

Últimas noticias