Roberto Veiga brilla en EuroGames: el policía portuario de Alcúdia logra un espectacular póker de oros
El deportista supera una lesión de última hora y lleva al nadador a lo más alto de Europa

Roberto Veiga, policía portuario de Alcúdia, volvió a demostrar en los EuroGames disputados en Albi que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera deportiva. El deportista santanderino, afincado en Mallorca, firmó una actuación sobresaliente en la categoría OPEN al conquistar un espectacular balance de cuatro medallas de oro, dos platas y un bronce, convirtiéndose en uno de los grandes protagonistas del campeonato europeo.
Roberto Veiga, de 33 años, completó un auténtico «póker de oros» tras imponerse en las pruebas de 100 metros obstáculos, 50 metros mariposa, 100 metros crol y 400 metros crol, varias de ellas acompañadas además de mejores marcas personales. A estos triunfos añadió dos medallas de plata en 50 espalda y en el relevo 4×50 crol, además de un meritorio bronce en 50 crol.
El nadador reconoció que se trató de «uno de los campeonatos más completos» de toda su trayectoria deportiva, especialmente por las dificultades físicas que tuvo que superar apenas unos días antes del viaje a Francia. Diez días antes de la competición sufrió una importante sobrecarga muscular en el sóleo con riesgo de rotura fibrilar, una situación que llegó a poner en duda su participación en los EuroGames.
Sin embargo, lejos de venirse abajo, el deportista cántabro apostó por una preparación diferente. Durante la última semana realizó toda la puesta a punto fuera del agua, centrando el trabajo en la recuperación y el descanso. Una decisión que terminó siendo clave para llegar a Albi en un estado físico inmejorable.
«Las sensaciones son muy positivas. Llegaba en un gran estado de forma, aunque la sobrecarga en el sóleo me generó cierta incertidumbre en los días previos. Aun así, el trabajo de recuperación y el descanso fueron clave, especialmente gracias a la ayuda de mi hermana Fátima Veiga en la fisioterapia, y finalmente pude rendir incluso mejor de lo que esperaba», explicó Roberto Veiga tras finalizar la competición.
La recuperación se aceleró gracias a un viaje urgente a Santander para ponerse en manos de su hermana, Fátima Veiga, fisioterapeuta, cuyo trabajo resultó determinante para evitar una lesión mayor y permitirle competir sin dolor. El descanso obligado terminó convirtiéndose en un aliado inesperado para el nadador y policía portuario de Alcúdia, que llegó a Francia más fresco, rápido y competitivo que nunca.
Entre todas las medallas logradas, Roberto destacó especialmente el oro conseguido en los 50 metros mariposa, una prueba de altísimo nivel en la que se impuso a especialistas franceses y polacos considerados velocistas de élite. Una victoria especialmente emotiva y simbólica para el nadador santanderino, que encontró en esa prueba la recompensa al esfuerzo y a la incertidumbre vivida durante los días previos al campeonato.
La brillante actuación del policía portuario de Alcúdia confirma además la excelente progresión deportiva del nadador, que asegura sentirse todavía lejos de alcanzar su techo competitivo pese a sus 33 años. «Pese a tener 33 años, siento que todavía no he alcanzado mi techo. Creo que aún tengo margen para seguir creciendo tanto físicamente como en el aspecto técnico, y esa ambición es la que me impulsa a seguir entrenando y compitiendo al máximo nivel», afirmó el deportista.

Tras este espectacular resultado internacional, el deportista afronta ahora un breve periodo de descanso antes de volver a centrarse en sus próximos grandes objetivos deportivos: el Campeonato de Europa de octubre y el Mundial de marzo en Australia, dos citas de máximo nivel en las que espera seguir ampliando un palmarés que no deja de crecer.
La actuación del santanderino en Albi no solo supone una extraordinaria colección de medallas, sino también un ejemplo de superación, disciplina y capacidad de adaptación ante la adversidad. Un campeonato que confirmó que, incluso después de un importante susto físico de última hora, Roberto, llegó más fuerte que nunca y volvió a situarse entre los grandes referentes europeos de la natación OPEN.