E Racers Mallorca, la alternativa virtual que canaliza la pasión por el motor ante la falta de circuitos en la isla
El establecimiento cuenta con cuatro simuladores de última generación
La falta de infraestructuras para la práctica del automovilismo en Mallorca ha generado en los últimos años un creciente malestar entre los aficionados al motor. Sin un circuito público donde rodar con seguridad, muchos se ven obligados a desplazarse a la Península para disfrutar de su pasión. Otros, en el peor de los casos, optan por competir de forma ilegal en carreteras ilegales abiertas al tráfico, con el consiguiente riesgo.
La situación se agrava, según denuncian aficionados locales, porque el único circuito existente en las islas, ubicado en Llucmajor y de propiedad privada alemana, no permite el acceso a pilotos mallorquines, ni siquiera mediante pago. «La indignación es máxima», aseguran afectados, que reclaman desde hace años una infraestructura accesible para los residentes.
Ante este escenario, nace en el polígono de Can Valero, en Palma, una iniciativa que busca ofrecer una alternativa segura y realista: E Racers Mallorca, un espacio que combina simulación profesional de conducción con un ambiente social tipo bar.
Jonathan Cuevas, piloto y apasionado del motor en las islas, nos abre las puertas del local y nos transmite un mensaje claro y directo: paliar la carencia de circuitos en Mallorca y ofrecer un entorno donde canalizar la afición de forma legal y segura.
El establecimiento cuenta con cuatro simuladores de última generación capaces de reproducir con gran realismo la experiencia de pilotar un vehículo de competición. Estos equipos incorporan gráficos avanzados, sistemas de retroalimentación táctil y software especializado que permiten al usuario interactuar en un entorno digital controlado, replicando sensaciones muy próximas a las de la pista real.
Los aficionados pueden recrear desde las míticas subidas al Puig Major hasta trazados como la Ermita de Ibiza, además de disponer de todos los circuitos nacionales, europeos y mundiales. No se trata únicamente de ocio: un gran número de pilotos profesionales entrenan regularmente con simuladores, obteniendo resultados destacados tanto en competiciones virtuales como reales. El campeón del mundo Max Verstappen es uno de los ejemplos más conocidos del uso habitual de esta tecnología.
Pero E Racers Mallorca no se limita a la simulación. El espacio fusiona la adrenalina de la competición con un ambiente social, ofreciendo bebidas, cócteles artesanales y snacks para disfrutar entre amigos. Además, organiza eventos y torneos periódicos que ponen a prueba la habilidad de los participantes y fomentan la comunidad entre amantes del motor.
En una isla donde el rugido de los motores tiene cada vez menos espacios donde sonar legalmente, iniciativas como esta buscan reconducir la pasión por la velocidad hacia un entorno seguro, tecnológico y accesible. Mientras la reivindicación por un circuito público sigue sobre la mesa, la competición, al menos de forma virtual, ya ha encontrado su lugar en Palma.
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