El plan de Vox para el edificio de Gesa en Palma: oficinas de alquiler, parking de 900 plazas y parque mediterráneo
Defiende una concesión privada del inmueble con canon anual y a coste cero
Fulgencio Coll: “Apostamos por la solución más rápida y eficiente” afirma

El plan de Vox para el edificio municipal abandonado de 10 alturas de Gesa en Palma: oficinas de alquiler, parking de 900 plazas y parque mediterráneo. Un plan diametralmente opuesto al diseñado por la propuesta ganadora del concurso de ideas convocado por el gobierno municipal del PP con el alcalde Jaime Martínez al frente, y que lleva la firma del despacho Cruz y Ortiz Arquitectos.
Vox defiende un proyecto para recuperar este inmueble de la fachada marítima catalogado como BIC y cerrado desde hace 15 años, que pasa por una concesión administrativa a una empresa privada en concepto de alquiler a cambio de un canon anual, que supondría cero inversión por parte del Ayuntamiento de Palma.
Para el portavoz y número uno de Vox en Palma, el concejal Fulgencio Coll, su formación ha hecho un preestudio de viabilidad, consultando a los distintos posibles operadores, y los números son lo suficientemente elocuentes para afirmar que esta concesión es viable.
«En su momento, este grupo municipal defendió la compra del edificio de Gesa, para dar vida a un inmueble protegido que se estaba degradando, un cadáver urbano símbolo de la corrupción política y que, sin lugar a dudas, afea la fachada marítima de Palma. Pusimos condiciones a esta inversión: había que buscar su rehabilitación sin coste alguno para el Ayuntamiento en su presupuesto, ni aumento en personal, lo que llamamos proyecto a coste cero. Apostamos por la solución más rápida y eficiente: hacerlo mediante una concesión a la iniciativa privada. Para ello propusimos un plan de usos del edificio y licitar un modelo concesional que contemple la viabilidad de la operación. Esta proposición fue aprobada con el voto del Partido Popular”.
Ante la necesidad de aparcamientos en la ciudad, prosigue Coll, “estamos de acuerdo en que se haga un garaje de dos plantas con una capacidad aproximada de 900 aparcamientos, de esta forma se mantendrían los actuales edificios y se construiría un aparcamiento de dos plantas, dejando en superficie una extensa zona ajardinada. Esta proposición tiene la ventaja de dar vida al edificio, incorporaría bajo zona ajardinada un aparcamiento de dos plantas. Estamos convencidos de que a través de una concesión se podría hacer en poco tiempo y a coste cero, y que los 130 millones previstos para financiar el proyecto se podrían destinar a mejoras imprescindibles para la ciudad”.
En un principio, en el proyecto ganador del concurso de ideas, se contempla que recuperar y poner a punto este inmueble costará 76 millones con un plazo de ejecución de algo más de dos años.
En la iniciativa aprobada por el gobierno municipal del PP, el edificio se destinaría, una vez rehabilitado, a diferentes oficinas municipales donde tendría su sede, por ejemplo, el órgano de gobernanza del distrito de la Innovación y Cultura de la bahía de Palma, el Instituto Municipal de las Artes, que servirá para coordinar las actividades culturales de Palma, y espacios polivalentes con talleres para artistas.
Igualmente, se emplazaría allí el Centro de Interpretación de la Energía, en el que se hará una exposición de la evolución de la industria energética de Mallorca, de acuerdo con la vinculación histórica que tiene este inmueble. En los sótanos habrá una Oficina de Atención Ciudadana y otras oficinas de la administración local, además de la biblioteca central de Palma.
No es éste el plan de Vox, que pasaría por llevar a cabo una concesión administrativa para la reforma del edificio para su explotación como oficinas premium; habilitar un parking asociado de 900 plazas en dos plantas; la cesión de una planta del edificio al Ayuntamiento, además de la gestión y explotación de restaurante panorámico en azotea, fijando un canon millonario para las arcas municipales.