Grafitis y más grafitis…
En el lenguaje común, el grafiti es el resultado de pintar textos abstractos en las paredes, de manera libre, creativa e ilimitada, con fines de expresión y divulgación, donde su esencia es cambiar y evolucionar, buscando, a la vez, ser un atractivo visual de alto impacto como parte de un movimiento urbano revolucionario y rebelde.
Latrinalia es como se le llama al grafiti poco elaborado, grosero y que, por lo general, predomina en baños públicos, paredes de fincas, puertas de garaje, trenes… Los grafitis resultan un verdadero problema para toda la sociedad, ya que las pintadas se han convertido en la imagen sucia y desastrosa de la mayoría de ciudades españolas.
Palma, paraíso del Mediterráneo, está hecha una verdadera ruina por esta plaga que nos ha invadido y, por desgracia nuestra, nos seguirá invadiendo si desde las instituciones no se soluciona este problema con el remedio justo y adecuado. Estos desalmados no escatiman esfuerzos para dejar la ciudad hecha un verdadero asco, encontrando siempre el momento justo para poder fastidiar al prójimo.
No entiendo de leyes, tampoco es mi cometido, y no sé cómo se puede parar esta vergüenza callejera, pero entiendo de civismo, ética, comportamiento y educación… y hay que encontrar sin más, ya que no podemos seguir más tiempo así, una solución a este dichoso problema con el que estamos conviviendo.
El maestro armero (político de turno) dedicado a esta función que lo arregle, que para esto cobra y, por cierto, mucho más que la mayoría de ciudadanos que pagamos religiosamente nuestros impuestos y cada día nos pintan la cara, nunca mejor dicho, con los dichosos grafitis.
Creo, sinceramente, que si se imponen fuertes medidas disciplinarias contra estos vándalos desaparecerán las pintadas, pero si no hacemos nada para terminar con esta plaga de maleantes que han invadido nuestras calles, todo seguirá igual y Palma, una ciudad preciosa donde las haya, parecerá muy pronto un deplorable estercolero.
La ciudad más bella de Europa bañada por el mar Mediterráneo no necesita a estos sinvergüenzas que la ensucien. O terminamos con el grafiti de una vez por todas o el grafiti terminará con esta maravillosa ciudad y, además, con todos nosotros. La solución es clara, solamente hace falta que se aplique bien la ley. Dura lex, sed lex. La ley es dura, pero es la ley. ¡Esto es lo que hay!
Temas:
- Grafiti
- Palma de Mallorca
Lo último en OkBaleares
-
Un hombre cae desde una azotea sobre dos obreros que tomaban café en una terraza y deja tres heridos en Palma
-
Ibiza, epicentro del mayor golpe contra la mafia del Mediterráneo: cae la red que traficó con más de 2.000 migrantes
-
El Govern de Prohens da por hecho que no recibirá ni un solo mena de la crisis de Ceuta
-
Baleares multará con hasta 60.000 euros la venta de bebidas energéticas a menores
-
El alcalde Martínez acusa al ministro Puente de “ningunear” a los palmesanos por no consultar el cambio de nombre del aeropuerto
Últimas noticias
-
Oscar Wilde lo tenía claro con esta frase: «Amarse a uno mismo es el comienzo de un idilio que durará toda la vida»
-
Pedro Duque, astronauta madrileño, sobre el eclipse del 12 de agosto: «Si miras al Sol, aunque solo veas un trocito pequeño de Sol detrás de la Luna, eso ya te quema la vista»
-
Un presidente de Gobierno traidor a España y a toda Europa
-
Los electricistas coinciden: los dos electrodomésticos que nunca debes enchufar en la misma regleta y es peligroso
-
No es una emergencia… ¡así que no molestar!