Dos mujeres desnudas lanzan piedras a su vecino en Mallorca porque les molesta el ruido: «¡Estáis muy locas, payasas!»
La falta de una separación clara entre las casas ha desatado desató la furia descontrolada de las residentes
La convivencia en un tranquilo municipio de la Part Forana de Mallorca se ha visto truncada por un serio conflicto vecinal que ha escalado hasta límites insospechados. Lo que comenzó como una discrepancia por la delimitación de dos propiedades colindantes ha derivado en una auténtica espiral de violencia, amenazas constantes, fuertes discusiones e incluso el lanzamiento de pierdas por parte de dos problemáticas mujeres a su vecino.
El origen de la disputa radica en la ausencia de una separación clara entre ambas viviendas. Apenas una pequeña rejilla divide los dos inmuebles, un elemento del todo insuficiente para mitigar el ruido proveniente de la casa del vecino, motivo que ha desatado la desmesurada indignación de las residentes de la parcela contigua.
Lejos de encauzar el problema por una vía pacífica o dialogada, las dos protagonistas, una de ellas personal de un juzgado de Baleares, decidieron declarar abiertamente la guerra a su vecino, adoptando un comportamiento hostil y agresivo. La escalada de tensión ha quedado registrada en unas impactantes imágenes a las que ha tenido acceso OKBALEARES.
En el material audiovisual se observa una de las tácticas más insólitas empleadas para amedrentar al hombre: las residentes se pasean completamente desnudas por su jardín a modo de intimidación, forzando al afectado a presenciar la escena desde su propia casa.
El impacto de esta situación va más allá del plano psicológico. Debido al constante espectáculo y a la agresividad del entorno, el hombre se ha visto obligado a no recibir a menores de edad en su domicilio para evitar que presencien semejantes altercados.
Por si fuera poco, los ataques no se han limitado a la provocación meramente visual. La violencia física ha hecho acto de presencia en varias ocasiones a través del lanzamiento de piedras hacia la propiedad del vecino. Durante uno de estos episodios, uno de los proyectiles alcanzó directamente al hombre, provocándole heridas sangrientas.
El nivel de crispación verbal reflejado en los vídeos es igualmente elevado. En los momentos de mayor furia, las mujeres profieren improperios subidos de tono como «¡cómeme el coño!», mientras esgrimen una pala en la mano en actitud amenazante. Asimismo, acusan al hombre de lanzar pedradas contra ellas, aunque por el momento lo hacen sin aportar pruebas que sustenten dicho acto. Por su parte, el afectado intenta mantener la calma ante las provocaciones, si bien responde a los insultos tachándolas de «locas» y «payasas».
La gravedad y la persistencia de estos altercados han provocado que el caso rebase el ámbito vecinal. Actualmente, el conflicto se encuentra completamente judicializado tras la interposición de varias denuncias cruzadas entre ambas partes, a la espera de que los tribunales determinen el futuro de esta insostenible situación.