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SUCESOS

Detenida por vender un cuarto piso sin ascensor por 200.000 euros en Palma trucando el Libro de Actas de la comunidad

La mujer falsificó la aprobación unánime de los vecinos del edificio para instalar un elevador y acelerar la venta del inmueble

La Policía Nacional ha detenido a una mujer por vender un piso de Palma por unos 200.000 euros manipulando el Libro de Actas de la comunidad de propietarios para hacer creer a la compradora que la instalación de un ascensor ya había sido aprobada por unanimidad en la Junta General. Se le acusa de los delitos de estafa y falsedad documental.

La investigación se inició en el Grupo de Delincuencia Económica y Delitos Tecnológicos a raíz de la denuncia interpuesta por la persona afectada. La víctima, interesada en adquirir un inmueble en la capital balear, había localizado la vivienda a través de un portal especializado en internet.

Durante las negociaciones y la posterior visita a la propiedad, un cuarto piso sin ascensor, la vendedora manifestó formalmente que ejercía las funciones de presidenta y administradora del edificio. Ante la condición expresa planteada por la compradora, quien exigía contar con ascensor para formalizar la adquisición, la investigada le garantizó que la comunidad ya había dado luz verde al proyecto y alegó la disponibilidad de ayudas públicas para financiarlo.

Para consumar la venta sin levantar sospechas, ambas partes se citaron para la firma. Justo antes de proceder a otorgar las escrituras públicas, la vendedora exhibió físicamente el Libro de Actas de la comunidad de vecinos, donde constaba formalmente insertado el acuerdo ficticio en el orden del día, logrando así que la compradora diera el paso definitivo y completara la transacción.

El descubrimiento del fraude se produjo semanas después de formalizarse la compraventa. La nueva propietaria, tras asumir el cargo de presidenta de la finca, decidió convocar una reunión con los vecinos para iniciar los trámites del ascensor y solicitar presupuestos a empresas del sector.

Fue en ese momento cuando el resto de los copropietarios le comunicaron con sorpresa que dicha instalación jamás se había aprobado ni se había sometido a votación en ninguna junta.

Tras revisar detenidamente el documento, los residentes confirmaron que el punto del acta relativo al elevador había sido añadido con posterioridad por la vendedora, sin el conocimiento ni el consentimiento del resto de la comunidad.

A raíz de la denuncia, los agentes especializados identificaron, localizaron y arrestaron a la presunta autora de los hechos, quien ya ha sido puesta a disposición de la autoridad judicial competente.

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