‘Me dan por muerto’: el grito de Xisco Quesada, el joven mallorquín enfermo de cáncer contra la sanidad pública
"Me dicen que no me financian el tratamiento porque me queda poca vida", apunta el afectado
«Me dicen que no me financian el tratamiento porque me queda poca vida». Con esa frase demoledora, Xisco Quesada, un joven mallorquín de 28 años, padre de dos hijos y diagnosticado con cáncer de páncreas metastásico, ha sacudido las redes sociales y ha encendido un debate nacional sobre los límites éticos del sistema sanitario.
Quesada, conocido por compartir con honestidad y valentía su proceso oncológico en Instagram, ha denunciado públicamente que la sanidad pública española podría negarle el acceso al fármaco olaparib, un medicamento que, según explica, «mantiene el tumor a raya» y ha demostrado eficacia en pacientes con mutación BRCA1, la misma que él padece.
Derivado desde la sanidad privada —ya que ningún seguro cubre el costoso tratamiento—, se encontró con una respuesta desoladora: para acceder al fármaco debía pedir autorización especial, porque «no suele financiarse en pacientes con cáncer de páncreas metastásico, ya que no prolonga demasiado la esperanza media de vida».
«Te dan por muerto desde el primer momento», lamenta Xisco en el vídeo, que ya acumula miles de visualizaciones y mensajes de apoyo. «Les pregunté: ‘¿No invertís en mí porque creéis que voy a morir pronto?’ Y me respondieron que el tratamiento no alarga mucho la vida media. Pero sigo aquí, y pienso seguir».
Cuando fue diagnosticado, los médicos le dijeron que quizá no superaría las dos semanas. Hoy, meses después, sigue luchando y desafiando todos los pronósticos. “Si me hubiera creído que iba a morir, probablemente ya lo habría hecho”, reflexiona.
En su publicación, Quesada plantea dos reflexiones que han tocado el corazón de miles de personas. La primera: que un diagnóstico no puede ser una sentencia. «Cada cuerpo es distinto. Igual que existe el placebo, existe el nocebo. Si crees que vas a morir, quizá te rindas antes de tiempo», escribe.
La segunda, más dura, apunta directamente al sistema: «Pagas impuestos toda tu vida para que, cuando los necesitas, no te financien tu propio tratamiento. El dinero de los españoles parece estar para cosas más importantes que los propios españoles».
Xisco resume su situación con crudeza: «No les interesa invertir en alguien que, según ellos, va a durar menos de un año». Ahora espera la fecha del 3 de noviembre, cuando una comisión de Sanidad analizará su caso y decidirá si le aprueban el fármaco.
Su historia ha despertado una ola de solidaridad. En pocos días, la campaña que lanzó para costear sus tratamientos recaudó todo lo necesario. «Os debo la vida», escribió en redes. «Si me curo antes de que se acabe el dinero, lo donaré a una asociación contra el cáncer de páncreas. Cada euro servirá para ayudar».
El mensaje de Xisco ha traspasado pantallas y fronteras. Miles de personas se han volcado con él, compartiendo su historia como símbolo de resistencia, dignidad y esperanza frente a la burocracia y la frialdad del sistema.
Lo último en Islas
-
La emotiva despedida de los familiares de Xisco Quesada: «Estarás para siempre con nosotros, no lo olvides»
-
Los biólogos no dan crédito: los tiburones blancos vuelven al mar Mediterráneo
-
El nuevo peligro infantil en Baleares: la Policía detecta niños vapeadores de 10 años
-
Un policía experto en menores advierte: «El FIFA es el videojuego con más pedófilos»
-
Health Tracker, la ‘app’ balear que revoluciona la sanidad, gana el premio al Mejor Proyecto Informático 2025
Últimas noticias
-
Nadie se lo imaginó, pero este restaurante en pleno polígono es uno de los mejores de Barcelona: lo recomienda el chef José Andrés
-
Fue declarada Patrimonio de la Humanidad y ahora es un basurero: la isla que acumula toneladas de residuos
-
Adiós a la tarima flotante: la tendencia de los años 80 que llega a España en 2026 y es más elegante
-
Hochtief (ACS) construirá un centro de investigación en Alemania
-
Aviso muy importante si aplastas las arañas que encuentras en casa: no volverás a hacerlo