El Ayuntamiento de Palma pagará 2,3 millones al Real Mallorca por las obras realizadas en Son Moix
Un total de 1,8 millones corresponde a la renovación de 17.000 asientos del estadio
La reclamación fue presentada en 2022 pero el anterior gobierno municipal no hizo nada
El Ayuntamiento de Palma pagará y saldará una deuda de 2,3 millones con el Real Mallorca por las obras en Son Moix, en lugar de los tres millones que aproximadamente reclamaba la entidad deportiva.
El primer teniente de alcalde y regidor de Deportes, Javier Bonet, lo ha confirmado en una rueda de prensa ofrecida este miércoles, tras la celebración de la Junta de Gobierno en la que se ha aprobado una modificación de crédito para cubrir este gasto.
Bonet ha explicado que el RCD Mallorca inició esta reclamación de cantidades al Consistorio en 2021 de manera amistosa, en virtud del convenio que tienen firmado para la concesión del estadio municipal de Son Moix desde 1997.
En él, entre otras cosas, se fijaban las condiciones por las que se podrían ejecutar obras en Son Moix y qué correspondería abonar a cada una de las partes.
El RCD Mallorca entendía que la Corporación local se tenía que encargar de diversas actuaciones, como reparaciones estructurales, canalizaciones o de las instalaciones eléctricas, entre otras cuestiones.
El regidor ha apuntado que en 2022 el equipo de fútbol presentó una solicitud al departamento de Urbanismo para llevar a cabo las obras de remodelación y también se acordó que la concesión pasaría de los 40 a los 65 años actuales. Sin embargo, ha recriminado que el anterior gobierno municipal «no dijera nada» de esta reclamación.
Ya en 2023, con el cambio de gobierno municipal, se contrata un perito para que haga una evaluación de la reclamación presentada y elabore un informe que dictamine qué corresponde a cada de las partes implicadas en la gestión del estadio.
Bonet ha aclarado que en el convenio de 1997 se establece que las reformas corren a cuenta del Ayuntamiento, siempre que sean por defectos estructurales, vicios ocultos, alteraciones provocadas por fenómenos atmosféricos, actos terroristas, causas de fuerza mayor y por el envejecimiento de la instalación.
De este modo, ha remarcado que el mantenimiento correspondería al RCD Mallorca pero cuando haya «obras gordas» por el envejecimiento, pasa a ser competencia municipal, algo que también incluiría cuando se acabe su vida útil.
Todo esto se traslada a los servicios jurídicos del Ayuntamiento que dictaminan, en un informe, que la casa consistorial se tendría que encargar de estas obras de reforma por envejecimiento, «siempre y cuando el concesionario haya hecho su labor de mantenimiento», pero en un segundo informe señalan que el sistema eléctrico, por la actividad de la mercantil, «exceden las obligaciones del municipio».
Por estos motivos, el Ayuntamiento ha calculado que del montante inicial que le pedían había que restarle la parte de las instalaciones eléctricas, por lo que han resultado estos 2,3 millones de euros.
Para cubrir esta cuantía, Bonet ha detallado que el Consistorio ha buscado partidas de los presupuestos de años anteriores que no se hubieran ejecutado.
Así, se ha decidido hacer una modificación de crédito de los presupuestos de 2020 y 2022 en los que había partidas para la peatonalización de la calle Nuredduna (que se cubrió con fondos europeos), una plataforma de administración electrónica que no se iba a implantar, servicios informáticos para el Instituto Municipal de Innovación (ya extinto) y otra crear una plataforma para venta online de los mercados.
Bonet ha reivindicado que con esta modificación de crédito «no generará endeudamiento adicional» al Ayuntamiento de Palma y se cumple con «la obligación» de abonar esta cantidad.
Asimismo, ha puntualizado que la gran partida de esta reclamación corresponde a la sustitución de los asientos del estadio, que asciende a alrededor de 1,8 millones de euros.
En ese sentido, ha especificado que estos asientos tienen una vida útil de 12 años y ya se había hecho uso de ellos durante 24. Además, ha apuntado que el Ayuntamiento ha trasladado que cuando se firmó el convenio Son Moix tenía 17.000 asientos, frente a los más de 20.000 que tiene ahora por lo que únicamente se abonará la cuantía correspondiente a estas 17.000 butacas.
Preguntado por si el RCD Mallorca habría mostrado su conformidad con esta estimación, ha explicado que esta decisión ya se les ha comunicado y, de momento, «no han dicho nada».
Los conciertos de Son Moix
Otra cuestión por la que se ha consultado a Bonet ha sido la intención del RCD Mallorca de albergar conciertos en Son Moix con cierta regularidad, ante lo que ha respondido que esto ya se contemplaba en el convenio de 1997.
De este modo, el acuerdo establece que podrían llevar a cabo actividades más allá de la estrictamente deportiva y únicamente se debería solicitar una autorización de actividad no permanente, como ya se hiciera para los conciertos de Elton John o Rauw Alejandro.
Aún así, ha incidido en que en el proyecto de reforma de 2022 ya se reflejaba la intención de la entidad deportiva de organizar conciertos y el Ayuntamiento lo autorizó.
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