Andalucía

Un nuevo guardia civil herido por los narcos en Cádiz ante la pasividad de Sánchez y Marlaska

Ha vuelto a suceder. Los guardias civiles que luchan contra el narcotráfico en Cádiz llevan tiempo advirtiendo del aumento de la violencia por parte de los narcotraficantes, cada vez con menos escrúpulos a la hora de atacar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE). Este jueves, un nuevo agente de la Guardia Civil resultaba herido en Torreguadiaro, en el término municipal de San Roque (Cádiz), tras ser embestido por dos personas que huían en un coche tras una intervención contra el repostaje de narcolanchas. El agente sufre lesiones en ambos brazos.

Según han explicado a Europa Press fuentes de la Guardia Civil, los agentes estaban realizando una intervención contra el repostaje de narcolanchas con petacas de gasolina. En dicha intervención lograron detener a una persona, pero otras dos se montaron en un vehículo y en la huída embistieron a uno de los agentes.

El Guardia Civil pudo reaccionar poniendo las manos, lo que provocó que incluso se rompiera la luna del coche, lo que hizo que «se salvara de otras heridas más graves», aunque ha sufrido lesiones en ambos brazos.

Se da la circunstancia que es la segunda vez que el mismo agente sufre una embestida de un vehículo, ya que en el mes de agosto fue embestido también por una furgoneta cargada con petacas de gasolina.

Lucha

Precisamente esta semana la Policía Nacional, en colaboración con la Agencia Tributaria, ha desarticulado una red dedicada al narcotráfico asentada en la Línea de la Concepción (Cádiz). La operación se ha saldado con la detención de 19 personas vinculadas a la organización.

Los narcotraficantes, que se dedicaban presuntamente al alijo de grandes cantidades de hachís mediante el uso de narcolanchas de gran cilindrada, contaban también con ramificaciones en Sanlúcar de Barrameda y Estepona (Málaga), con intención de evitar la presión policial a la que estaba siendo sometida la zona de La Línea.

Durante la investigación, los policías comprobaron que «los implicados eran conocidos traficantes asentados en La Línea y con relaciones con otras organizaciones afincadas en Sanlúcar de Barrameda, igualmente dedicadas al tráfico de sustancias estupefacientes por el procedimiento de desembarco o alijo pero que, además, contaban con una fuerte infraestructura logística en embarcaciones, combustible y «guarderías» o zonas para la ocultación y custodia de la droga».