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El colectivo gitano pide un juicio como el de Alsasua por el acoso a la familia de Íllora: «Es terrorismo»

La Sociedad Gitana Española ha pedido que se investigue como «delito de odio y terrorismo» el intento de agresión a una de las familias que huyó de Íllora (Granada) tras los altercados en el municipio luego de la muerte violenta de un joven en las fiestas del pueblo. El colectivo pide que los hechos tengan un trato judicial como el del caso Alsasua, en el que ocho jóvenes fueron condenados a penas de entre dos y 13 años de cárcel por agredir a dos guardias civiles y a sus parejas en un bar de Navarra.

Los incidentes, recordemos, se produjeron a raíz del homicidio de un joven de 19 años en una reyerta el pasado 15 de agosto. La víctima impactó su cabeza contra un bordillo tras recibir un golpe. Vecinos de Íllora se tomaron la justicia por su mano asaltando las viviendas de los familiares del presunto agresor, irrumpiendo en sus domicilios y volcando algunos de sus vehículos. Las familias gitanas se vieron obligados a abandonar temporalmente el pueblo y regresaron dos semanas después.

Al respecto, la Guardia Civil investiga a varios vecinos por supuestos daños tras la denuncia presentada por presunta tentativa de agresión a una de estas familias. En la misma se recoge que un grupo de unos cinco encapuchados armados con bates de béisbol habría esperado a estos familiares a la puerta de su casa para intentar agredirles o amedrentarles. Las diligencias están ya a disposición de la autoridad judicial en Loja (Granada).

La Sociedad Gitana Española ha pedido que los hechos se investiguen como «tentativa de acto terrorista» y se sumen a la denuncia que interpusieron en su día por los altercados contra el entorno familiar del detenido, que se encuentra en prisión provisional por supuesto homicidio. También solicitan un encuentro con la fiscal superior de Andalucía, Ana Tárrago, para abordar este asunto.

La asociación ha pedido en un comunicado que se investigue a los implicados como presuntos autores de un delito de «odio y terrorismo», tal y como se aplicó en la sentencia del caso Alsasua.

En cuanto a la reunión solicitada de forma «urgente» a Tárrago para poder tratar este asunto de primera mano, el colectivo ha lamentado que en otros casos en que «las víctimas no eran de etnia gitana se actuó bastante más rápido y con contundencia».