Andalucía
Denuncia de COAG

Agricultores de Almería analizan melones de Marruecos y detectan un 600% más de pesticidas de lo legal

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha denunciado la presencia de residuos tóxicos en melones de Marruecos vendidos en un hipermercado de Almería que superan en un 600% los valores permitidos. La organización agraria ha puesto a disposición de la Junta de Andalucía los resultados de la analítica y está a la espera de que el Ejecutivo autonómico adopte medidas.

El secretario general de COAG Almería, Andrés Góngora, ha señalado en un vídeo difundido en las redes sociales de la organización que resulta «indignante» encontrar sustancias nocivas en melones de procedencia marroquí «tan cerca de donde se producen frutas y hortalizas» de gran calidad.

Tras la denuncia de un agricultor almeriense, COAG ha acudido a un conocido hipermercado de El Ejido para comprobar la veracidad de las sospechas y ha mandado analizar varias frutas de procedencia extranjera.

El secretario general de COAG compró el pasado 18 de julio un melón de etiquetado marroquí y una bolsa de mandarinas originarias de Sudáfrica. Ambas frutas se llevaron a un laboratorio para ser sometidas a una prueba de análisis multirresiduos y herbicidas.

En el melón aparecieron dos materias activas, una de ellas en cantidades que superan descaradamente las permitidas por la Unión Europea. Concretamente, el residuo presente en la muestra es el fungicida captan, un pesticida que mata o impide el crecimiento de hongos. «Aunque no se utiliza en España, sí está autorizado en la Unión Europea», remarca Góngora, «pero en este caso está superado en un 600%».

En el caso de las mandarinas sudafricanas, la analítica dio un resultado negativo en la detección de sustancias tóxicas. Aunque sí se hallaron cinco materias activas, ninguna superó los límites máximos de residuos (LMR).

COAG ya ha puesto a disposición de la Junta de Andalucía los resultados de la analítica. «Estamos a la espera de que se nos conteste explicando qué se va a hacer con ese producto. Está todo muy claro», sentencian.

Las asociaciones agrarias llevan años advirtiendo de la competencia desleal de los agricultores marroquíes -también de otros terceros países- que no cumplen con las normas fitosanitarias. Cabe recalcar que Andalucía es una de las principales productoras hortofrutícolas a nivel europeo.

Alerta sanitaria en sandías marroquíes

Esta misma semana, el sistema europeo de alerta rápida para alimentos y piensos (RASFF) ordenó la retirada de un lote de sandías procedentes de Marruecos tras la detección de altos niveles de metomilo, otra variante de pesticida.

Las sandías marroquíes interceptadas en un control fronterizo contenían restos del insecticida en una proporción superior a la permitida en el mercado europeo, en concreto de 0,38+/-0,19 mg/kg-ppm, cuando su LMR está establecido en 0,015 mg/kg-ppm, según detalla Facua. El sistema de alerta sanitaria calificó la incidencia de «grave», si bien desconoce los lugares donde se ha realizado la distribución de las sandías afectadas.

Ya en 2021, la Asociación de Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas de Almería (Coexphal) impulsó una campaña para reclamar a los supermercados que prioricen en sus lineales el producto nacional frente al marroquí. En una carta abierta a las cadenas que comercializan frutas y hortalizas de esta procedencia, incidían en la «contradicción» que supone «seguir vendiendo productos marroquíes que no cumplen con los mismos requisitos de seguridad alimentaria e impacto medioambiental que los productos españoles y europeos».

El pasado mes de junio, un agricultor de Motril (Granada) regaló 100.000 kilos de sandía. «Marruecos nos está invadiendo con su frutas y sus verduras», denunciaba. El horticultor invirtió en vano más de 30.000 euros en su cosecha de esta temporada.