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Viajar este verano 2026 sin gastar mucho dinero: los 5 trucos definitivos con los que podrás ahorrar un dineral

Viajar en verano vuelve a ser, como todos los años, uno de los grandes planes que se tienen al llegar las vacaciones, pero también uno de los que más dudas genera cuando se empiezan a mirar precios. Basta con hacer un par de búsquedas para ver cómo suben los vuelos o cómo cambia el precio de un alojamiento de una semana a otra. Y ahí es cuando muchos se replantean el viaje o también cuando comenzamos a pensar más en cómo viajar sin gastar mucho dinero.

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) el gasto medio por turista en España está en torno a los 1.400 euros por viaje, con un desembolso diario cercano a los 190 euros. Con estas cifras nos puede quedar claro el por qué cada vez más personas buscan fórmulas para ajustar el presupuesto sin renunciar a unos días fuera, pero claro no podemos olvidar tampoco que el verano concentra gran parte de la demanda de viajes, de modo que todo se complica un poco aunque también es cierto que con algo de estrategia y pequeños cambios en la forma de organizar el viaje, es posible reducir bastante el gasto final. No se trata de encontrar una oferta milagro, sino de tomar decisiones más afinadas en cada paso y con ello te permitirás el lujo de viajar este verano sin gastar demasiado dinero.

Reserva en el momento justo, no cuando te acuerdes

A mediados de junio, muchos de los precios para viajar en verano ya están bastante definidos, sobre todo para el mes de julio. Aun así, todavía hay margen para ahorrar si se compara bien antes de comprar. En este punto, esperar demasiado no suele ser buena idea ya que en destinos muy demandados, los precios tienden a subir conforme se acerca la fecha. Por eso, lo más recomendable es revisar opciones durante varios días y elegir el momento en el que el precio encaje, sin dejarlo para última hora.

Donde sí puede haber más movimiento es en agosto o en escapadas concretas. Ahí los precios cambian más y todavía pueden aparecer opciones interesantes, especialmente si se tiene algo de flexibilidad. Además, intenta usar páginas de comparadores de viajes, donde siempre puedes encontrar ofertas de última hora o vuelos y hoteles que alguien ha cancelado y que surgen de nuevo para reservar a buen precio.

Juega con las fechas (aunque sea un poco)

Mover el viaje uno o dos días puede parecer un detalle menor, pero en verano se nota. Salir un martes en lugar de sábado o evitar volver en domingo suele abaratar bastante el precio, tanto en vuelos como en alojamientos. También influye el destino concreto, de modo que a veces basta con mirar aeropuertos cercanos o ciudades próximas para encontrar diferencias claras sin cambiar realmente el plan de viaje. No siempre es posible, pero cuando hay margen, es uno de los trucos que mejor funcionan.

Aprovecha los descuentos en transporte

En 2026, algunos viajeros podrán reducir bastante el coste del desplazamiento gracias a iniciativas públicas. El programa Verano Joven, impulsado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, ya se ha anunciado hace unos días de forma oficial y cuenta con una inversión de 130 millones de euros para viajar durante los meses de julio, agosto y septiembre.

Las rebajas alcanzan hasta el 90% en autobuses de competencia estatal y trenes de Media Distancia. En el caso de la Alta Velocidad y la Larga Distancia (AVE, Avlo, Ouigo o Iryo), el descuento es del 50%, con un máximo de 30 euros por billete. Eso sí, debemos recordar que son ayudas dirigidas a jóvenes de entre 18 y 30 años y requieren registro previo para obtener el código de descuento. Aunque no todo el mundo puede acceder a ellas, reflejan bien el peso que tiene el transporte dentro del presupuesto del viaje.

Evita las búsquedas de siempre

Buscar siempre desde el mismo dispositivo y sin comparar distintas opciones suele llevar a pagar más. No es una regla fija, pero sí es habitual encontrar diferencias entre plataformas o incluso entre momentos distintos del día. Por eso, conviene revisar varias webs antes de decidir y no quedarse sólo con el primer resultado. Como ya hemos mencionado, los comparadores son una buena opción, aunque también tenemos páginas oficiales y agencias que pueden mostrar precios diferentes para el mismo trayecto o alojamiento.

También hay quien opta por navegar en modo incógnito o cambiar de dispositivo incluso se dice que buscando de madrugada y entre semana se encuentran mejores ofertas, de modo que no pasa nada por probar para ver si tenemos suerte.

Reduce el gasto una vez en destino

El viaje no termina cuando se compra el billete. Una parte importante del presupuesto se va después, ya en el destino. Comidas, transporte local o actividades pueden hacer que el gasto suba más de lo previsto. De este modo, y teniendo en cuenta que el gasto medio diario ronda los 190 euros, pequeños cambios pueden marcar bastante diferencia así que es mejor utilizar transporte público, alejarse de las zonas más turísticas, comprar comida en supermercados o reservar algunas actividades con antelación suele ayudar a ajustar el presupuesto. También resulta útil llevar una idea aproximada de lo que se quiere gastar cada día. No hace falta ser estricto, pero sí tener cierta referencia para no perder el control.