Viajes

Estos son los ojos más bonitos de Teruel

La campaña de «Teruel existe» fue una de las más exitosas para esta provincia abandonada hasta entonces por el interés general. Y era muy acertada porque no solamente existe, sino que además tiene lugares escondidos realmente hermosos. Rutas, rincones, pueblos y hasta cuevas jalonan su territorio, proponiendo al viajero mil y una variantes. Y como esta misma mañana hemos hablado del Ojo de la Aguja más famoso del mundo, ahora lo hacemos de “Los Ojos del Pitarque”.

De ruta por Teruel

Pitarque es un pueblecito del Maestrazgo, al noreste de la provincia de Teruel, a una altitud de 900 metros. Está situado junto a un río con el mismo nombre en el que se pueden ver truchas, nutrias y ranas. Pues bien, la ruta de Los Ojos del Pitarque sale del mismo pueblo y va a lo largo de esta corriente de agua.

El itinerario parte hacia un cañón por senderos muy bien señalizados, siempre por la margen izquierda del río. Después de media hora de camino aproximadamente, el viajero debe descender hasta el mismo cauce. Allí se encuentra la ermita de la Virgen de la Peña que se observa en la foto inferior. Cerca también se halla una central hidroeléctrica abandonada.


En ese tranquilo paraje, cabe señalar la altura de los olmos. Es tal su tamaño que están catalogados como Árboles Singulares. A partir de esa ubicación se inicia una pequeña subida por un sendero más estrecho que el anterior. En él la vegetación se hace más frondosa y variada. Esto provoca que el paseo resulte sumamente agradable, en contacto directo con la naturaleza.

A continuación, se cruza a la margen derecha por un puente construido en cemento. Quizás ahora en verano caiga menos agua, pero en otros momentos, se escucha como se vierte al fondo del barranco. Como consejo hay que apuntar que el viajero debe tener cuidado al pisar el musgo que cubre las rocas. Para regresar hay que hacerlo por la mismo camino. La dificultad de este paseo por tierras de Teruel es bajo. En dos o tres horas se puede degustar perfectamente, lo que le hace muy adecuado para la época estival.