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Parece la Toscana italiana, pero está a solo 3 horas de coche desde España y es la región vitícola más antigua del mundo

  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

La Toscana tiene una fama merecida: laderas onduladas, viñedos ordenados, pueblos medievales con vistas amplias. ¿Pero sabéis qué? No hace falta cruzar el Mediterráneo para encontrar algo muy similar. Hay un destino mucho más cercano que comparte esa misma esencia visual y que, además, presume de una historia vitivinícola que la región italiana no puede igualar.

Este lugar que vamos a desvelar a continuación, fue el primero en el mundo en delimitar y regular oficialmente sus viñedos, en 1756. Hoy es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y recibe a miles de viajeros atraídos, entre otras cosas, por ese parecido con la Toscana y por unos vinos que llevan fascinando a Europa desde hace siglos.

¿Cuál es la «Toscana portuguesa» a tres horas en coche desde España?

Nuestra Toscana quizás le suene a muchos y es nada más y nada menos que el Valle del Duero (Valle do Douro en portugués). Este rincón se extiende por el noreste de Portugal, desde Oporto hasta la frontera española.

Son más de 200 kilómetros de río encajonado entre laderas de esquisto cubiertas de viñedos en terrazas, un paisaje que el escritor portugués Miguel Torga describió como «un poema geológico».

Y ojo aquí, porque la comparación con la Toscana no es un recurso de folleto turístico. Los relieves ondulados, la paleta otoñal y la cultura del vino arraigada en cada aldea hacen el parecido genuino.

El Duero a su paso por la región vitícola del Alto Duero. Foto: Turismo en Portugal en Wikimedia Commons.

Desde Salamanca o Zamora se llega en dos o tres horas en coche. Desde Madrid, en menos de cinco. Así que tu cartera se puede quedar tranquila, porque no hace falta billete de avión.

La primera región vitivinícola demarcada del mundo, antes que Burdeos y antes que la Toscana

El Alto Duero tiene los papeles que acreditan su antigüedad. En 1756, el marqués de Pombal delimitó formalmente sus viñedos, convirtiendo la región en la primera denominación de origen regulada del mundo. Antes que Burdeos. Antes que la Toscana. Antes que cualquier otra.

En tanto, la vid lleva cultivándose aquí desde la época romana, hace unos 2.000 años. El resultado más famoso es el vino de Oporto (port wine), un vino generoso que conquistó los mercados europeos en el siglo XVIII, sobre todo el británico, tras el Tratado de Methuen de 1703.

Para elaborarlo se usan más de 100 variedades de uva, aunque la Touriga Nacional es la más valorada por los productores.

Bodegas Viña Sastre en Valle del Duero. Foto: Pravdaverita en Wikimedia Commons.

En 2001, la Unesco inscribió 24.600 hectáreas del Alto Duero como Patrimonio de la Humanidad en la categoría de paisaje cultural. En la región existe un dicho que resume el esfuerzo de generaciones: «Dios hizo la tierra, pero el hombre hizo el Duero».

Todo lo que hay que saber para recorrer el Valle del Duero

Hay tres maneras clásicas de explorar el Duero:

Entre los miradores, el de Casal de Loivos es especialmente conocido: la BBC lo situó entre las seis vistas más bellas del mundo. El de São Salvador do Mundo ofrece panorámicas sobre el río desde un lugar de peregrinación.

¿Qué más hay para visitar y hacer cerca del Valle del Duero?

El valle tiene más cosas que ofrecer además del vino con denominación de Ribera del Duero. El primer ejemplo es la estación de tren de Pinhão, que está forrada de azulejos que representan escenas de la vendimia.

Mientras tanto, en Lamego, una escalinata monumental cubierta de azulejos azules y blancos sube hasta el santuario de Nossa Senhora dos Remédios. Peso da Régua alberga el Museo del Duero, con un recorrido por la historia vinícola de la región.

Más al este, el Parque Arqueológico del valle del Coa y de Siega Verde conserva una de las mayores colecciones de arte rupestre al aire libre del mundo. Aquí descansan grabados de caballos, uros y figuras humanas tallados en la roca hace entre 10.000 y 25.000 años, también Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

El Alto Duero acumula así dos declaraciones Unesco en una misma comarca, algo que pocas regiones de Europa pueden decir.