Viajes
Turismo

Parece hecha con IA, pero es la cala más salvaje de Gerona y dicen que tiene las aguas más transparentes de España

  • Ana López Vera
  • Máster en Periodismo Deportivo. Pasé por medios como Diario AS y ABC de Sevilla. También colaboré con la Real Federación de Fútbol Andaluza.

La Costa Brava todavía guarda rincones capaces de dejar sin palabras incluso a quienes conocen bien el litoral catalán. Uno de ellos es Cala Futadera, una pequeña playa de Tossa de Mar (Gerona) rodeada de pinos, acantilados y aguas de tonos verdes y turquesas.

Su aspecto, prácticamente intacto, hace que muchos visitantes la consideren una de las calas más bonitas.

Cala Futadera, una de las calas más salvajes de Gerona

Cala Futadera se encuentra en el término municipal de Tossa de Mar, a unos 6 kilómetros del centro urbano. Es una cala pequeña: tiene aproximadamente 80 metros de longitud y unos 15 metros de anchura. La playa está formada por arena gruesa y guijarros y se encuentra bajo un acantilado cubierto de vegetación mediterránea.

Precisamente su tamaño y su escasa accesibilidad explican buena parte de su encanto. Aquí no hay paseo marítimo, chiringuitos ni servicios para el visitante.

Tampoco grandes construcciones junto a la arena. El resultado es un paisaje mucho más natural que el de otras playas de la Costa Brava y una sensación de aislamiento poco habitual durante el verano.

El agua es, además, uno de sus grandes atractivos. Desde las escaleras que descienden por el acantilado ya se puede contemplar la bahía y sus característicos tonos esmeralda. La transparencia permite apreciar el fondo rocoso con bastante claridad, especialmente cuando las condiciones del mar acompañan.

Cómo llegar a Cala Futadera

El acceso a Cala Futadera no es precisamente sencillo. En coche hay que circular por la GI-682, la carretera que conecta Tossa de Mar con Sant Feliu de Guíxols, y continuar hasta las inmediaciones del desvío hacia la cala. Desde allí comienza el tramo a pie. La propia Oficina de Turismo de Tossa de Mar advierte de que hay que bajar por un tramo largo de escaleras.

La bajada es uno de los elementos que han convertido a este rincón en una de las calas más conocidas entre quienes buscan playas poco urbanizadas.

El aparcamiento también requiere cierta planificación. El espacio disponible junto a la carretera es muy reducido. Por eso, llegar temprano resulta especialmente recomendable en temporada alta.

El mejor momento para visitar Cala Futadera, un enclave idílico en Cataluña

Hay otro detalle que conviene tener en cuenta antes de preparar la excursión. La Oficina de Turismo de Tossa de Mar recomienda acudir por la mañana, ya que el propio acantilado deja la playa en sombra durante la tarde.

También es aconsejable llevar escarpines o calzado que permita caminar con seguridad por una orilla de piedras, además de suficiente agua y comida.

Cala Futadera no dispone de servicios, por lo que todo lo necesario para pasar el día debe llevarse desde el principio. Por otro lado, es recomendable viajar ligero y utilizar calzado cómodo por la combinación de escaleras, calor y terreno irregular.

Otra posibilidad es llegar andando por el Camino de Ronda, enlazando con otras calas de Tossa de Mar como Cala Bona, Cala Pola y Cala Giverola. El recorrido permite descubrir algunos de los paisajes más característicos de este tramo de la Costa Brava antes de alcanzar Futadera.

Por último, hay que destacar que no hay servicios ni papeleras en la cala, así que cualquier residuo debe regresar con cada persona.