Lugar asombroso para los que huyen de la playa: el pueblecito de montaña extremeño con el meandro de río más fotografiado de España
España está llena de destinos de interior que sorprenden por su belleza y tranquilidad, lejos de las playas más concurridas. Uno de ellos se encuentra en el norte de la provincia de Cáceres, en plena comarca de Las Hurdes.
Se trata de Riomalo de Abajo, una pequeña alquería rodeada de montañas y naturaleza que se ha convertido en uno de los lugares más fotografiados de Extremadura gracias a un paisaje único.
Qué ver en Riomalo de Abajo: el espectacular Meandro del Melero
Riomalo de Abajo pertenece al municipio de Caminomorisco y está situado en la comarca de Las Hurdes, muy cerca del límite con la provincia de Salamanca y de la Sierra de Francia. Su entorno natural, dominado por montañas, bosques y ríos, lo convierte en un destino ideal para quienes buscan desconectar del ritmo de la ciudad.
Su gran atractivo es el Meandro del Melero, considerado uno de los paisajes fluviales más impresionantes de España. El río Alagón dibuja aquí una enorme curva alrededor de un monte cubierto de pinos, creando una imagen que cambia con cada estación del año y que atrae tanto a fotógrafos como a senderistas.
La mejor forma de contemplar este espectáculo natural es desde el Mirador de la Antigua. Para llegar hasta él hay que recorrer la conocida Verea de los Aceituneros, un sendero tradicional que atraviesa un frondoso pinar y ofrece varias panorámicas del valle antes de alcanzar el punto más famoso del recorrido.
Qué hacer en Riomalo de Abajo en Cáceres
Aunque el Meandro del Melero es el gran reclamo turístico, este pequeño pueblo guarda otros atractivos que merecen una visita. Su historia se remonta al menos al año 1188, cuando el rey Alfonso IX cedió estas tierras al arzobispo de Santiago de Compostela.
Además, en los alrededores se han localizado restos de antiguas explotaciones mineras de época romana, prueba de la importancia que tuvo este territorio siglos atrás.
En el centro de la localidad se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, un templo que preside la plaza principal y que sigue siendo uno de los principales puntos de encuentro para los vecinos. En su interior se conserva la imagen de la Virgen de la Dolorosa, patrona de Riomalo de Abajo.
Quienes visitan la zona durante los meses más cálidos también pueden disfrutar de la piscina natural del río Ladrillar. Está rodeada de vegetación y tiene aguas limpias, por lo que es una alternativa perfecta para darse un baño en plena naturaleza después de recorrer los senderos de la comarca.
Senderismo, alojamientos y gastronomía en Las Hurdes
Riomalo de Abajo también es un buen punto de partida para descubrir Las Hurdes. La localidad cuenta con diferentes opciones de alojamiento, desde casas rurales hasta un hostal y un camping con bungalows, ideales para quienes desean pasar varios días explorando este rincón de Extremadura.
Entre las rutas más recomendables destaca la Verea de los Pescadores, un recorrido que sigue el curso del río y permite disfrutar de la tranquilidad del paisaje, además de practicar la pesca en algunos tramos habilitados.
La experiencia se completa con la gastronomía hurdana, una de las grandes protagonistas de cualquier escapada. Productos como la miel, el aceite de oliva o los embutidos artesanales forman parte de una cocina tradicional donde destacan recetas como el cabrito a la brasa, la caldereta de cordero o las populares patatas meneás.